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La familia agustiniana celebra unida el primer aniversario del pontificado del Papa León XIV

11/5/2026

 
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El pasado 8 de mayo, toda la familia agustiniana se reunió en Madrid, en el Colegio San Agustín, para celebrar una Eucaristía de acción de gracias y un concierto-testimonio con motivo del primer año de pontificado de Papa León XIV.
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La jornada estuvo marcada por un profundo clima de comunión, gratitud y alegría compartida entre religiosos, religiosas, laicos, familias y jóvenes vinculados al carisma de san Agustín.

El acto central fue la celebración de la Eucaristía, presidida por nuestro hermano agustino, el P. Tomás Marcos, en la que se dio gracias al Señor por este primer año de pontificado y por el camino de fe y esperanza que seguimos recorriendo como Iglesia.
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​A continuación, los asistentes pudieron participar en un concierto-testimonio ofrecido por la comunidad de hermanas agustinas del Monasterio de la Conversión junto a la fraternidad de laicos. A través de la música, la oración y diversos testimonios vocacionales compartidos por religiosos, religiosas, matrimonios y jóvenes laicos, se fueron mostrando distintas formas concretas de vivir hoy el seguimiento de Jesús desde el carisma agustiniano.
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Fue una ocasión especial para experimentar la riqueza y diversidad de nuestra familia espiritual, unida por una misma búsqueda de Dios y un mismo deseo de vivir el Evangelio en comunidad.
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La celebración pudo seguirse también por streaming a través del canal de YouTube de los Agustinos, permitiendo que muchas personas se unieran desde distintos lugares y pudieran vivir este momento como una sola familia, más allá de la distancia.

La Familia Agustiniana celebra el año de pontificado de León XIV

7/5/2026

 
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​La Familia Agustiniana presente en España se reunirá el próximo 8 de mayo para dar gracias a Dios por el primer año de pontificado del Papa León XIV. La cita será a las 19:15 horas, en la Capilla del Colegio San Agustín, de Madrid, en un acto que ha organizado la Federación Agustiniana Española (FAE).
El próximo 8 de mayo, Agustinos, Agustinos Recoletos, Agustinas Misioneras, Misioneras Agustinas Recoletas, Agustinas Hermanas del Amparo y Comendadoras de Santiago se reunirán en Madrid para celebrar una Eucaristía de acción de gracias y un concierto-testimonio.  

El encuentro tendrá lugar en el colegio San Agustín. El acto central será la Eucaristía y, a continuación, los asistentes podrán participar en un concierto- testimonio, donde se expresarán las distintas formas concretas de vivir el seguimiento de Jesús desde nuestro carisma agustiniano.

La celebración tiene un carácter profundamente eclesial, en la que los participantes podrán expresar su cercanía al Papa. La música y los testimonios también tendrán un papel muy importante en esta jornada, que intenta responder al momento que estamos viviendo desde la sensibilidad pastoral actual, en el que la música, el arte y las experiencias personales tienen mucha importancia.  
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Se quiere hacer partícipes a las comunidades que no están en Madrid, que podrán seguir la celebración por streaming, a través del Canal de Youtube Agustinos. De modo que, a pesar de la distancia, se pueda vivir unidos este momento como una sola familia.

“En el principio era… el Amor”

4/5/2026

 

Ejercicios Espirituales en Sevilla con la Fraternidad de la parroquia San Juan Pablo II

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Del 30 de abril al 3 de mayo hemos tenido la gracia de acompañar unos Ejercicios Espirituales en Sevilla junto a nuestros amigos de la Fraternidad de la parroquia de San Juan Pablo II. Han sido días intensos y profundamente vividos, en los que hemos participado más de 40 personas, bajo un título tan sencillo como esencial: “En el principio era… el Amor”.
A lo largo de estos días, hemos recorrido juntos un camino interior centrado en el misterio del amor paterno y filial. Un amor que no es solo una idea, sino una experiencia que nos constituye, nos hiere a veces y, sobre todo, nos sana y nos llama a la comunión. Desde la oración, el silencio, la escucha de la Palabra y los momentos compartidos, se ha ido abriendo un espacio donde cada uno ha podido reencontrarse con su propia historia de amor: la recibida y la entregada.

El ambiente ha sido de gran profundidad espiritual y, al mismo tiempo, de una cercanía muy familiar. La acogida, la participación y la disponibilidad de todos han hecho posible que estos Ejercicios fueran un verdadero tiempo de gracia. Muchos han podido poner nombre a experiencias vividas, reconciliarse con su propia historia y redescubrir que en el origen de todo —también de nuestras heridas— hay un Amor que permanece y sostiene.
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Queremos dar gracias por estos días compartidos, por cada persona, por cada momento de encuentro y por la presencia de Dios que se ha hecho tan tangible. Nos volvemos con el corazón lleno y con la certeza renovada de que, verdaderamente, en el principio —y en el fondo de todo— está el Amor.
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Profesión Solemne Hna. Mariola

27/4/2026

 
“Es el Señor” (Jn 21, 7)
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​​Con gran alegría celebrábamos este sábado 25 de abril, festividad de San Marcos, la Profesión Solemne de nuestra hermana Mariola.
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Acompañada por su familia, amigos, nuestra fraternidad de laicos y personas cercanas a la Comunidad, ratificaba su sí al Señor en una Eucaristía presidida por el sacerdote Raúl Orozco.
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Bajo el lema “Es el Señor” (Jn 21, 7), nuestra hermana Mariola daba este paso de la Consagración definitiva con los votos de pobreza, castidad y obediencia.
Pedimos al Señor por ella, para que pueda confesar siempre: “Es el Señor” en cada momento de su vida.

Día de la Conversión de San Agustín: Don Cecilio, afiliado a la Orden de San Agustín

27/4/2026

 
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El viernes 24 de abril, coincidiendo con el día en que conmemoramos la Conversión de San Agustín, nuestro párroco de Sotillo de la Adrada, don Cecilio, ha sido afiliado a la Orden de San Agustín como muestra de agradecimiento, unidad y fraternidad durante todos estos años; por su cercanía y acompañamiento desde que nuestra Comunidad llegó a Sotillo de la Adrada (Ávila).

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Una afiliación a nuestra Orden, que tenía lugar al final de la Eucaristía celebrada por la mañana en la Iglesia de la Reconciliación de nuestro Monasterio de la Conversión.
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​Ya por la tarde, también en nuestra iglesia, tenía lugar la lectura del libro octavo 
de las ‘Confesiones’ de San Agustín, donde relata uno de los momentos centrales de su vida, su proceso de conversión.

Profesión Solemne de nuestra hermana Mariola

23/4/2026

 
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El próximo 25 de abril, nuestra querida hermana Mariola Martínez Fernández realizará la Profesión de votos Solemne en el Monasterio de la Conversión, ubicado en Sotillo de la Adrada (Ávila).
Este acto de consagración definitiva a la vida religiosa será un momento de profunda alegría y agradecimiento, tanto para ella como para toda nuestra comunidad.
Os invitamos a todos a uniros a la oración por nuestra hermana, pidiendo que el Señor continúe guiando su camino y la bendiga en esta nueva etapa de su vida consagrada.

Solemnidad de la Conversión de San Agustín

16/4/2026

 
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Queridos amigos:

Con alegría os invitamos a compartir con nosotras la celebración de la Solemnidad de la Conversión de San Agustín, titular de nuestro Monasterio de la Conversión.

En este día queremos dejar que la vida de San Agustín nos vuelva a recordar que el corazón humano está hecho para Dios, y que siempre es posible volver a Él, dejándonos encontrar y transformar por su amor.

Será un tiempo de oración, escucha de la Palabra y comunión fraterna, en el que deseamos celebrar juntos la belleza de la conversión como camino de vida.

Será una alegría compartir este día con todos los que deseen unirse a esta celebración. Os esperamos con el corazón abierto.
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Comunidad de la Conversión

Un compromiso de paz con el Señor de la Paz

12/4/2026

 
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Rezar por una paz “desarmada y desarmante”, hacer un compromiso de paz con el Señor de la Paz y mirar más por el bien común que por el propio, eran algunas de las intenciones de la oración por la paz que vivimos en la Iglesia de nuestro Monasterio de la Conversión, para unirnos a la Vigilia de Oración por la Paz convocada por el Papa León XIV, celebrada en la tarde del sábado, 11 de abril, en la Basílica de San Pedro en Roma.
​Una oración que celebramos muy unidas a la del Papa, para pedir con alma y corazón el cese de las guerras y la instauración de la paz en todo el mundo, una paz verdadera que sólo puede venir del que es Señor de la Paz.
 
Entre el silencio y los cantos, las hermanas que prepararon esta oración nos animaron a acercarnos al costado hendido en el altar de nuestra Iglesia de la Reconciliación, meter nuestra mano en él y pedir la paz
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La paz que Jesús nos entrega es un grito de paz que brota del corazón. Por eso, en el momento de las peticiones pedíamos al Señor, entre otras cosas, que nos ayude a dejar de lado cualquier disputa; que conceda su Paz al mundo, asediado por las guerras; que Su inmenso Amor por nosotros nos transforme el corazón; que quienes tienen armas en sus manos, las abandonen; que los dirigentes busquen la paz a través del diálogo.
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​Nuestra oración terminaba con la escucha del mensaje del Papa León XIV que, momentos antes, había pronunciado durante la Vigilia por la Paz celebrada en Roma. “Nada puede encerrarnos en un destino ya escrito, ni siquiera en este mundo en el que las tumbas parecen no ser suficientes, porque se sigue crucificando, aniquilando la vida, sin derecho y sin piedad”, decía el Papa, quien añadía: “¡Basta ya de la exhibición de la fuerza! ¡Basta ya de la guerra! La verdadera fuerza se manifiesta en el servicio a la vida. […] Volvamos a creer en el amor, en la moderación, en la buena política. Formémonos y comprometámonos en primera persona, cada uno respondiendo a su propia vocación. ¡Cada uno tiene su lugar en el mosaico de la paz!”.

Nos unimos en oración por la paz

8/4/2026

 
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​El Papa León XIV ha anunciado la celebración de una vigilia de oración por la paz, que tendrá lugar el próximo sábado 11 de abril en la Basílica de San Pedro, en el corazón de la Iglesia universal.
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En este tiempo de Pascua, en el que celebramos la victoria de Cristo sobre la muerte y el don de la vida nueva, nuestra comunidad quiere unirse a esta llamada, acogiendo la luz del Resucitado como fuente de toda paz.

Por ello, celebraremos una vigilia de oración por la paz en nuestro Monasterio este sábado, de 19:00 a 20:00.
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Os invitamos a todos los que deseéis participar a uniros a nosotras en este tiempo de oración, silencio y esperanza, para dejarnos renovar por la paz que brota del corazón de Cristo y suplicar juntos por un mundo reconciliado

Del Sábado Santo al Domingo de Resurrección

8/4/2026

 

“El Cordero en pie.
​Digno es el Cordero degollado de recibir poder y riqueza, sabiduría y fuerza, honor, gloria y alabanza”

​El silencio inunda el Sábado Santo, en el que contemplamos el sepulcro de Jesús. Día de pérdida por su muerte, pero también de espera porque sabemos que ese no es el final.
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​Por eso, el Sábado Santo en nuestro Monasterio de la Conversión se vive como un día de ‘desierto’, sobre todo por la mañana, para que en nuestro interior anide el silencio y la apertura a la Palabra de Dios.
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​Antes de ese tiempo de desierto, todos los presentes escuchaban la última clave del Triduo Pascual: “El Cordero en pie. Digno es el Cordero degollado de recibir poder y riqueza, sabiduría y fuerza, honor, gloria y alabanza”, a cargo de Madre Carolina.
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La Transfiguración de la Eucaristía y la Desfiguración de la Cruz son los pasos previos para la Configuración con Cristo y nuestra Comunión con Él y en Él, con todos. El Cordero degollado y en pie, es decir, Vivo, reúne definitivamente a todos y a todo: el cosmos, la vida desde siempre, las multitudes humanas estarán ahí, ante el Cordero y ante El que está sentado en el Trono, cantando Aleluya. El destino final será estar ante Él, el Cordero en pie.

Tras el tiempo de oración personal, una pequeña salida para caminar y comer juntos durante el recorrido.
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Ya por la tarde, teníamos la Mistagogía, momento de preparación de la liturgia y ensayo. Y justo después rezamos las Vísperas propias del Sábado Santo.
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Por la noche, llegaba el momento culminante del Triduo Pascual con la celebración de la Gran Vigilia Pascual, en la que la oscuridad fue dando paso a la luz y en la que fuimos recorriendo todas las lecturas y salmos propios de esta gran celebración, fundamental para todo cristiano. En ella, renovamos las promesas del Bautismo y cantamos con alegría el Aleluya, porque Cristo ha resucitado.
El domingo por la mañana tuvimos un encuentro de testimonios con todos los que han participado en nuestro Triduo Pascual y la Eucaristía del Domingo de Resurrección. Después, para cerrar el Triduo, compartimos juntos una comida fraterna.
​Gracias a todos los que han vivido con nosotros este Triduo Pascual. Gracias por vuestra presencia, vuestra entrega, disponibilidad y por vuestro testimonio cristiano.
¡Feliz Pascua de la Resurrección de nuestro Señor! ¡Aleluya!

Viernes Santo 2026

4/4/2026

 

“Cuando sea alzado sobre la tierra atraeré a todos hacia Mí” (Jn 12, 32)

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​El Viernes Santo ha estado marcado por la memoria del Calvario, acompañando a Jesús a través de la oración y la meditación de su Pasión y Muerte en la Cruz.
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“Cruz. Cuando sea alzado sobre la tierra atraeré a todos hacia mí” era el título de la clave de Madre Prado para introducir a todos los presentes en el Misterio de la Cruz.
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Jesús crucificado asumió el sufrimiento de todos y manifestó así la universalidad de la esperanza por el Amor, sin ocultarlo sino de manera visible, porque aparece desfigurado hasta tal punto que resulta difícil verlo. Sin embargo, esto no nos deja indiferentes, porque ese Amor dará sentido a la vida y al sufrimiento, siendo motivo de fe y esperanza.
 
Dios atrae al hombre hacia sí haciéndose próximo a nosotros a través de la Encarnación. Su Amor Crucificado nos atrae elevándonos, alzándonos de todas nuestras caídas, del desamor y de la indignidad. Cristo nos atrae hacia el Padre levantándonos hasta la estatura de su Amor. El sufrimiento no salva si no es por el Amor, que da sentido a todo, a la alegría y a la tristeza, al sufrimiento y a la dicha, al trabajo y a las relaciones, etc. Sólo el Amor salva.

Tras un tiempo de oración personal después de la clave de la mañana, a las doce del mediodía tenía lugar el Vía Crucis preparado por los niños.
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Por la tarde, a las cinco, comenzaba la conmemoración de la Pasión del Señor, teniendo como momentos principales la lectura de la Pasión y la adoración de la Cruz, un momento de gran recogimiento y profundidad en el que, por grupos o por familias, nos acercamos a la Cruz para arrodillarnos ante Cristo crucificado.
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​Por la noche terminábamos el día con la oración ante la Cruz.
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Jueves Santo 2026

3/4/2026

 

“Este pan que partimos se ha hecho uno”

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​El Jueves Santo, a primera hora de la tarde, las hermanas agustinas del Monasterio de la Conversión recibíamos a los que llegaban para celebrar todos juntos este Triduo Pascual, cuyo lema de este año es: “Cuando sea alzado sobre la tierra atraeré a todos hacia mí” (Jn 12, 32).
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​Tras la presentación por grupos de todos los que nos acompañan durante estos días, comenzaba la primera clave del Triduo de la mano de nuestra hermana Begoña, bajo el título: “Eucaristía. Como este pan que partimos, antes diseminado por las colinas, se ha hecho uno”.
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​Y es que, el Señor quiso reunir a sus amigos en torno a Él para vivir la Pascua, partir el pan y repartirlo entre ellos, viniendo de la distancia a la fraternidad, la unidad y la comunión. Los primeros convocados a esa Mesa eran sus amigos, pero después, esa Pascua fue más universal, más completa. Esa Mesa de los tres panes, para que conocieran el Amor de Dios, es el pan de Dios Padre, el pan de Dios Hijo y el pan de Dios Espíritu Santo. De esta forma, la Eucaristía es como un Monte Tabor en el que Dios revela al hombre el Amor de la Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo. A la Mesa Pascual hemos sido invitados todos y, por ello, es una mesa familiar, de amistad y universal.
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A las siete de la tarde tenía lugar la Celebración de la Cena del Señor, en la que recordamos la institución de la Eucaristía, con uno de los momentos claves, el lavatorio en el que Jesús lavó los pies a sus discípulos
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​En esta Pascua nos acompaña el Rector del Seminario de Ciudad Real, Juan Serna, que ha venido con un grupo de seminaristas del Propedéutico; dos hermanos agustinos; nuestros hermanos de la Fraternidad de Laicos: familias, adultos, jóvenes y niños; así como amigos y todos los que han querido venir para vivir juntos este Triduo Pascual.
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​Por la noche, cerrábamos el día acompañando al Señor con una oración guiada en la Hora de Jesús.
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CARTA DE COMUNIÓN | PASCUA 2026

1/4/2026

 
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“CUANDO SEA ALZADO SOBRE LA TIERRA ATRAERÉ A TODOS HACIA MÍ”

 Jn 12, 32
      Queridos Hermanos y amigos, paz y unidad en el zaguán de esta Pascua en la que acompañaremos al Señor y a los hombres de nuestro tiempo en su Pasión, Muerte y Resurrección.
       Tenemos pasión por la distancia, parecemos estar apasionados por desterrar de nuestra tierra o del mapa a otros, los diferentes, los que me atacan, los que me afrontan. El mal menor es la creación de las fronteras, de las separaciones, porque lo grave es que esa distancia que nos imponemos se defiende con la violencia, el odio, las armas… hasta la muerte. Pero ¿no somos seres relacionales, hechos para la unidad, para el amor? ¿No ha habido un Evangelio que ha dado la dimensión exacta de lo que somos y estamos llamados a amar sin límites, incluso a nuestros enemigos? Si Dios es Amor y hemos sido creados por Él, su Amor nos atraerá a Sí. Nos reunirá y saciará nuestra escasez; dará sentido al dolor y justificará una vida ofrecida por los otros; y será promesa de vida eterna, porque anhelamos ser amados, pero con un Amor vivo, para siempre. Esto es lo que celebramos en cada Pascua. “Cristo, Rey de la Paz, clama de nuevo desde la cruz: ¡Dios es amor! ¡Tened piedad! ¡Deponed las armas! Recordad que sois hermanos y hermanas.[1]”
 
       1. ATRAÍDOS A LA MESA DE LOS TRES PANES. “He querido vivir esta Pascua con vosotros” (Lc 22, 15-20). 
El Señor quiso vivir la Pascua con sus amigos y REUNIRLOS EN TORNO A ÉL para partir el Pan y repartirlo entre ellos, así cumplía los deseos profundos del corazón humano. El primero: venir de la distancia a la unidad, a la fraternidad, a la Comunión. “Como el pan que partimos, en otro tiempo diseminado por las colinas, está llamado a ser uno[2]”. Los que fueron convocados a esa Mesa eran sus amigos, era la Pascua de la Amistad. Después, esa Pascua sería más universal, más completa pero ya era la Mesa de la caridad perfecta[3].
     Y el segundo deseo del corazón humano: reunirse a compartir un Banquete, un Festín en el que se entra no sabiendo bien hasta qué punto nos amamos, y lo llegamos a descubrir al participar y comer el pan. El Señor reunió a sus amigos en la MESA DE LOS TRES PANES para que conocieran el Amor de Dios de un modo definitivo. Ese Pan que partieron era abundante, un maná nuevo que nunca cesaría de darles Vida en abundancia. No se acabaría nunca ya ese Pan porque “Ese pan no se termina; antes bien, terminará él con tu indigencia. Es pan, y es pan, y es pan: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo... Aprende esto tú y enséñalo. Vive tú de él y alimenta al otro. Dios, que es quien da, no puede darte cosa mejor que a sí mismo[4]".
        Si esto es así, podemos decir que LA EUCARISTÍA ES COMO UN MONTE TABOR en el que al hombre se le revela el Amor de la Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo. No sólo hay una plenitud de relaciones y una abundancia de dones, sino que se nos concede una Luz que traspasa nuestro ser y lo transforma. Se trata de la TRANSFIGURACIÓN EUCARÍSTICA. En ella se nos dará una nueva Ley y Profecía (cf. Jn 13, 34-35), y Él nos vuelve a pedir que no “hagamos tres tiendas” sino que bajemos de ese Monte, salgamos, para llevar la Luz recibida a quienes no tienen ese Pan ni esa Luz y gritemos que “Dios es Amor”, Tres veces Amor.
      A la Mesa Pascual hemos sido invitados todos, junto al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo y, por eso, es una MESA FAMILIAR, DE AMISTAD, Y TAMBIÉN UNIVERSAL, en la que todos quedamos saciados porque es el Amor de los Tres quien lava los pies, la preside, la sirve, se hace alimento y se entrega. ¡Cómo desearíamos que, en esa Mesa a la que la Trinidad nos da cita, no faltara nadie y estuviésemos todos!
 
      2. ATRAÍDOS POR UN AMOR QUE DA LA VIDA. Los óleos de Marc Chagall expresan el horror de una crucifixión, espejo de la convulsión social del mundo: hombres y mujeres huyendo, rapiñas, soldados, animales heridos, inocentes expiando las culpas de otros, estallidos de bombas; todo ello en colores ardientes o en blancos y grises, amarillos o malvas. Ese sufrimiento inútil que traen consigo todas las guerras, que trae el odio, el poder sin límites, el enfrentamiento de hermanos… el ostinatto más brutal de la historia humana[5]. En medio de todas estas escenas pende una Cruz con un Crucificado. ¿Qué podrá justificar tanto dolor como padecemos, qué ungüento precioso podrá sanar tanta herida como llevamos en el cuerpo y en el alma? ¿Cómo un sufrimiento tal puede ser motivo de esperanza? ¿Qué poderosa razón puede ocultar el horror de la Cruz para convertirse en una fuerza gravitatoria, capaz de atraer y salvar?
    Él asumió el universal sufrimiento y mostró la universalidad de la esperanza en el Amor, ya no oculto, sino visible, escandalosamente visible porque aparece en una rotunda desfiguración hasta el punto de que siendo visible es irresistible seguir viéndolo, rozando la invisibilidad y arrostrando, incluso, la incredulidad (cf. Is 53, 3). Sin embargo, no nos dejará indiferentes ese Amor que dará sentido a la vida y al sufrimiento y, por ello, será motivo de fe y de esperanza. 
  Dios atrae al hombre hacia sí haciéndose próximo a nosotros (Encarnación), identificándose con nosotros, menos en el pecado, y por sobreabundancia, dándonos todo y dándose a sí mismo[6]. Su Amor Crucificado, hasta un punto indescriptiblemente paradójico, nos atraerá ELEVÁNDONOS, ALZÁNDONOS del barro, de nuestras ruinas, de todas nuestras caídas, del desamor y la indignidad. “Cuando yo sea alzado sobre la tierra atraeré a todos hacia Mí” (Jn 12, 32).
       Porque Cristo nos atrae hacia el Padre levantándonos hasta la estatura de su Amor sin condiciones y sin retorno. Su Muerte en Cruz nos ha puesto en pie, a su estatura (stabat), como María al pie de la Cruz y como el Juan de los Calvarios románicos y góticos.
    Dejarse alzar por Él sin resistencia alguna es vivir en el don del abandono y de la pasividad, dejarse reconciliar, como la samaritana o como la adúltera, que es alzada del polvo y liberada de las piedras gracias al que la elevó, la restauró y la dignificó. Es dar la vida para elevar de toda miseria al hombre que la sufre, y hay abismos de miseria infinitos a los que nadie baja a rescatar.
      Es “entrar más adentro, en la espesura”[7] de la Cruz, en el secreto de la Cruz (cf. 1Co 1, 22-25) hasta descubrir que el misterio de su Amor está en querer salvarnos a través de la aparente debilidad de un Cordero, llevado al matadero, que no abrió la boca frente a sus enemigos (cf. Is 53, 7). Y todo por un Amor absoluto que es sobre el que gravita la vida del hombre, del mundo, de la Iglesia. Como si esa Cruz alzada fuera un eje sobre el que gira la Verdad más meridiana, sin sombra alguna.
    La Cruz del Hijo no ha resuelto los problemas del hombre, pero ha abierto el camino que lleva al Padre, ha arrancado el aguijón a la muerte, al dar su Vida por nosotros[8]. Por tanto, dar la vida por los hermanos para que conozcan al Padre, hacerse camino para que otros vayan a Él, vivir el Evangelio de las Bienaventuranzas y perder la vida, hasta consumirse y dejarse consumir, es el gran mensaje de la Cruz que salva. No salva el sufrimiento si no es por el Amor que es el que da sentido a todo, a la alegría y a la tristeza, al sufrimiento y a la dicha, al trabajo y a las relaciones, a las persecuciones y al empeño sincero por un mundo como Él pensó… Sólo el Amor salva. 
 
     3. AL FIN, ATRAÍDOS POR UN CORDERO HERIDO Y EN PIE (Ap 5, 1-7). Entre la Cruz y Pentecostés, dos anástasis nos relatan el fin último del hombre: la resurrección y la ascensión. Porque hay una tercera manera de atraer: mostrando el destino final: La Vida en Él y ante Él.  Por Su Resurrección, Él nos coge del brazo y nos arranca de la muerte; por Su Ascensión, nos hace elevar los ojos hacia donde Él va y nosotros iremos (cf. Jn 14, 1-6).
       La Transfiguración de la Eucaristía y la Desfiguración de la Cruz son los pasos previos para la Configuración con Cristo y nuestra Comunión con Él y, en Él, con todos. El Políptico de Gante o La Adoración del Cordero Místico (1432), la obra maestra de Hubert y Jan van Eyck en la Catedral de San Bavón (Gante), dibuja la escena descrita en el Apocalipsis, ejemplo claro de la paradoja cristiana: el Cordero degollado y en pie, es decir, Vivo, reúne definitivamente a todos y a todo: el cosmos, la vida desde siempre, las multitudes humanas de ayer, de hoy y de mañana, estarán ahí, junto a los ancianos de vestiduras blancas, ante el Cordero y ante El que está sentado en el Trono, cantando Aleluya. 
     Así será, todo el cosmos, todos los hombres, la Iglesia peregrina, la expectante y la triunfante rodearán a este Cordero en pie. Él es el que nos reúne y reconcilia en sí las cosas del cielo y de la tierra, llevándolas a una comunión más allá del tiempo y del espacio. El destino final será ESTAR ANTE ÉL, EL CORDERO EN PIE[9]adorando, dando gloria y cantando juntos el Aleluya final. Y lo que será es lo que ya hemos de vivir pascualmente en nuestra vida ordinaria.
 
¡Feliz Pascua!
 
 
M. Prado, Presidenta Federal
Federación de la Conversión de san Agustín


[1] León XIV, PP., Homilía Domingo de Ramos, 2026.

[2] Didajé 9, 4

[3] cf. san Agustín, Serm 385, 8.

[4] san Agustín, Serm 105, 3.

[5]  Chagall, Mi vida, Acantilado 103, Barcelona, 2012

[6]  M. Prado, Confluirán hacia Él todas las naciones, Carta de Comunión de la Pascua de Navidad, 2025.

[7]  San Juan de la Cruz, Cántico espiritual, Canción 36, Anotaciones 13.

[8]  cf. Benedicto XVI, PP., Jesús de Nazaret. Desde la entrada en Jerusalén hasta la Resurrección, Encuentro, Madrid, 2011, cap. II.

[9]  R. Guardini, El Señor, Cristiandad, Madrid, 2025, p. 627.
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“Atraeré a todos hacia Mí”: Comenzamos la Pascua

30/3/2026

 
​Este domingo de Ramos hemos dado comienzo a nuestra semana de Pascua, que este año lleva por título: “Atraeré a todos hacia Mí”. Con la entrada del Señor en Jerusalén, iniciamos este camino que nos introduce en el corazón del misterio que celebramos.
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​En estos días queremos disponernos interiormente, en actitud de recogimiento y apertura, para acoger el don inmenso del Triduo Pascual, acompañando al Señor en su pasión, muerte y resurrección. Dejarnos atraer por Él es también dejarnos transformar, entrar en su entrega y aprender de su amor que todo lo abraza.
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Como comunidad, estamos también preparando nuestra casa y nuestro corazón para acoger a todas las personas que deseais vivir estos días santos junto a nosotras. Con alegría sencilla, queremos compartir este tiempo de gracia, caminando unidos hacia la luz de la Resurrección.

Carta del Prior General. Felicitación de Pascua

30/3/2026

 
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Horario Triduo Pascual 2026- "Atraeré a todos hacia Mí"

29/3/2026

 
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Música y comunión en el VI Congreso Agustiniano Hipona: «Somos Comunidad»

24/3/2026

 
Los días 21 y 22 de marzo de 2026 hemos tenido la alegría de participar en el VI Congreso Agustiniano Hipona, celebrado en el Centro Fray Luis de León (Guadarrama), bajo el lema «Somos Comunidad».

Este encuentro, dirigido a religiosos, profesores, monitores, catequistas, agentes de pastoral y laicos comprometidos, ha sido un espacio de formación, reflexión y comunión en torno a la riqueza de la espiritualidad agustiniana y su vivencia en la Iglesia de hoy.
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Durante el congreso, tuvimos también la alegría de participar en el encuentro con el Padre General, Josep Farrell, un momento especialmente significativo de cercanía, escucha y comunión.
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En este marco, el sábado por la tarde, las hermanas ofrecimos un concierto–testimonio titulado «In illo Uno unum», una propuesta que unía música, palabra y testimonio de fe, con el deseo de expresar cómo en Cristo somos llamados a la unidad y a la comunión.
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Damos gracias por este encuentro compartido y por la oportunidad de seguir profundizando juntos en el don de ser comunidad.

Abrimos inscripciones para las actividades de verano “Civitas Dei” 2026

20/3/2026

 
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Con alegría anunciamos la apertura de inscripciones para nuestras actividades de verano “Civitas Dei”, dirigidas a niños, adolescentes y jóvenes, que tendrán lugar durante el mes de julio en el Monasterio de la Conversión.

“Civitas Dei” nace como un espacio de encuentro y crecimiento, donde queremos seguir construyendo juntos la Ciudad de Dios, ofreciendo a los participantes una experiencia viva de fe y comunidad. A lo largo de estos días, se propondrá un camino que integra la formación, la fraternidad y la acogida, a través de catequesis, la celebración de la Eucaristía, momentos de oración, encuentros compartidos, juegos y el contacto con la belleza y la creación.

Recordamos que las plazas son limitadas, por lo que animamos a realizar la inscripción con antelación.

​Os esperamos con ilusión para vivir juntos este tiempo de gracia, en el que Dios sigue saliendo a nuestro encuentro y edificando, en cada corazón, su Ciudad.
inscripción civitas dei niños 2026
inscripción civitas dei adolescentes 2026
inscripción civitas dei jóvenes 2026
inscripción monitores civitas dei 2026

Don Jesús García Burillo, afiliado a la Orden de San Agustín

19/3/2026

 
Hoy, 19 de marzo, solemnidad de San José, hemos vivido un día de profunda gracia y acción de gracias en nuestra comunidad. El Obispo Emérito de Ávila, Don Jesús García Burillo, ha sido afiliado a la Orden de San Agustín, como signo de comunión y reconocimiento por su cercanía fiel, su cuidado pastoral y el cariño con el que ha acompañado a nuestra comunidad desde sus comienzos en Sotillo de la Adrada.
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En el marco de una Eucaristía especialmente recogida y llena de gratitud, hemos podido contemplar cómo el Señor va tejiendo la historia con gestos concretos de amor y fidelidad. En ella, y en nombre de toda la familia agustiniana, el Padre General de la Orden, el P. Joseph Farrell, le ha hecho partícipe de este reconocimiento, expresión de una pertenencia espiritual que brota de la comunión vivida.
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Damos gracias a Dios por el don de su vida entregada y por su ministerio, reflejo del corazón del Buen Pastor. Pedimos al Señor que lo siga sosteniendo con su gracia y que continúe siendo signo vivo de su presencia, guiando y cuidando a su Iglesia con humildad, sabiduría y amor.
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Domingo de Ramos 2026

19/3/2026

 
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Encuentro Jaris LVIII: Confessio Deo. De las Confesiones de san Agustín a nuestra propia confesión de fe

12/3/2026

 
Este pasado fin de semana, en el marco del tiempo de Cuaresma, celebramos en el Monasterio de la Conversión el encuentro Jaris LVIII, titulado Confessio Deo. De las Confesiones de san Agustín a nuestra propia confesión de fe.

Alrededor de cincuenta participantes se reunieron para vivir juntos estos días de reflexión, oración y convivencia fraterna. A lo largo del encuentro pudimos adentrarnos en la riqueza espiritual de las Confesiones de san Agustín, una obra que sigue iluminando hoy el camino de fe de tantos cristianos.

Inspirados por el testimonio del santo de Hipona, reflexionamos sobre cómo cada uno está llamado a reconocer la acción de Dios en su propia historia y a hacer de su vida una auténtica confesión de fe, vivida y compartida en medio del mundo y de la Iglesia.

Con el deseo de que más personas puedan participar de lo vivido y de la gracia recibida durante estos días, compartimos también los vídeos de las charlas del encuentro, para que todos los que lo deseen puedan unirse a esta reflexión y recorrer con nosotros este camino que va de las Confesiones de san Agustín a nuestra propia confesión de fe.
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Damos gracias al Señor por todo lo vivido y por cada una de las personas que han participado en este encuentro.

ABC comparte un cinefórum en el Monasterio de la Conversión con motivo de la película Los Domingos

9/3/2026

 
El periódico ABC, con motivo de la proyección de la película Los Domingos, nos brindó la oportunidad de compartir en nuestro Monasterio un pequeño cinefórum.
Fue un encuentro sencillo y muy enriquecedor, en el que pudimos dialogar sobre los temas que plantea la película y abrir un espacio de reflexión compartida.
Agradecemos a ABC su cercanía y su interés por propiciar este momento de encuentro y conversación en nuestra comunidad

Mensaje del papa León XIV para la Cuaresma 2026

18/2/2026

 
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Escuchar y ayunar.
La Cuaresma como tiempo de conversión

Queridos hermanos y hermanas:

La Cuaresma es el tiempo en el que la Iglesia, con solicitud maternal, nos invita a poner de nuevo el misterio de Dios en el centro de nuestra vida, para que nuestra fe recobre su impulso y el corazón no se disperse entre las inquietudes y distracciones cotidianas.

Todo camino de conversión comienza cuando nos dejamos alcanzar por la Palabra y la acogemos con docilidad de espíritu. Existe, por tanto, un vínculo entre el don de la Palabra de Dios, el espacio de hospitalidad que le ofrecemos y la transformación que ella realiza. Por eso, el itinerario cuaresmal se convierte en una ocasión propicia para escuchar la voz del Señor y renovar la decisión de seguir a Cristo, recorriendo con Él el camino que sube a Jerusalén, donde se cumple el misterio de su pasión, muerte y resurrección.

Escuchar

Este año me gustaría llamar la atención, en primer lugar, sobre la importancia de dar espacio a la Palabra a través de la escucha, ya que la disposición a escuchar es el primer signo con el que se manifiesta el deseo de entrar en relación con el otro.

Dios mismo, al revelarse a Moisés desde la zarza ardiente, muestra que la escucha es un rasgo distintivo de su ser: «Yo he visto la opresión de mi pueblo, que está en Egipto, y he oído los gritos de dolor» (Ex 3,7). La escucha del clamor de los oprimidos es el comienzo de una historia de liberación, en la que el Señor involucra también a Moisés, enviándolo a abrir un camino de salvación para sus hijos reducidos a la esclavitud.

Es un Dios que nos atrae, que hoy también nos conmueve con los pensamientos que hacen vibrar su corazón. Por eso, la escucha de la Palabra en la liturgia nos educa para una escucha más verdadera de la realidad.

Entre las muchas voces que atraviesan nuestra vida personal y social, las Sagradas Escrituras nos hacen capaces de reconocer la voz que clama desde el sufrimiento y la injusticia, para que no quede sin respuesta. Entrar en esta disposición interior de receptividad significa dejarnos instruir hoy por Dios para escuchar como Él, hasta reconocer que «la condición de los pobres representa un grito que, en la historia de la humanidad, interpela constantemente nuestra vida, nuestras sociedades, los sistemas políticos y económicos, y especialmente a la Iglesia». [1]

Ayunar

Si la Cuaresma es tiempo de escucha, el ayuno constituye una práctica concreta que dispone a la acogida de la Palabra de Dios. La abstinencia de alimento, en efecto, es un ejercicio ascético antiquísimo e insustituible en el camino de la conversión. Precisamente porque implica al cuerpo, hace más evidente aquello de lo que tenemos “hambre” y lo que consideramos esencial para nuestro sustento. Sirve, por tanto, para discernir y ordenar los “apetitos”, para mantener despierta el hambre y la sed de justicia, sustrayéndola de la resignación, educarla para que se convierta en oración y responsabilidad hacia el prójimo.

San Agustín, con sutileza espiritual, deja entrever la tensión entre el tiempo presente y la realización futura que atraviesa este cuidado del corazón, cuando observa que: «es propio de los hombres mortales tener hambre y sed de la justicia, así como estar repletos de la justicia es propio de la otra vida. De este pan, de este alimento, están repletos los ángeles; en cambio, los hombres, mientras tienen hambre, se ensanchan; mientras se ensanchan, son dilatados; mientras son dilatados, se hacen capaces; y, hechos capaces, en su momento serán repletos» [2]. El ayuno, entendido en este sentido, nos permite no sólo disciplinar el deseo, purificarlo y hacerlo más libre, sino también expandirlo, de modo que se dirija a Dios y se oriente hacia el bien.

Sin embargo, para que el ayuno conserve su verdad evangélica y evite la tentación de enorgullecer el corazón, debe vivirse siempre con fe y humildad. Exige permanecer arraigado en la comunión con el Señor, porque «no ayuna de verdad quien no sabe alimentarse de la Palabra de Dios». [3] En cuanto signo visible de nuestro compromiso interior de alejarnos, con la ayuda de la gracia, del pecado y del mal, el ayuno debe incluir también otras formas de privación destinadas a hacernos adquirir un estilo de vida más sobrio, ya que « sólo la austeridad hace fuerte y auténtica la vida cristiana». [4]

Por eso, me gustaría invitarles a una forma de abstinencia muy concreta y a menudo poco apreciada, es decir, la de abstenerse de utilizar palabras que afectan y lastiman a nuestro prójimo. Empecemos a desarmar el lenguaje, renunciando a las palabras hirientes, al juicio inmediato, a hablar mal de quienes están ausentes y no pueden defenderse, a las calumnias. Esforcémonos, en cambio, por aprender a medir las palabras y a cultivar la amabilidad: en la familia, entre amigos, en el lugar de trabajo, en las redes sociales, en los debates políticos, en los medios de comunicación y en las comunidades cristianas. Entonces, muchas palabras de odio darán paso a palabras de esperanza y paz.

Juntos

Por último, la Cuaresma pone de relieve la dimensión comunitaria de la escucha de la Palabra y de la práctica del ayuno. También la Escritura subraya este aspecto de muchas maneras. Por ejemplo, cuando narra en el libro de Nehemías que el pueblo se reunió para escuchar la lectura pública del libro de la Ley y, practicando el ayuno, se dispuso a la confesión de fe y a la adoración, con el fin de renovar la alianza con Dios (cf. Ne 9,1-3).

Del mismo modo, nuestras parroquias, familias, grupos eclesiales y comunidades religiosas están llamados a realizar en Cuaresma un camino compartido, en el que la escucha de la Palabra de Dios, así como del clamor de los pobres y de la tierra, se convierta en forma de vida común, y el ayuno sostenga un arrepentimiento real. En este horizonte, la conversión no sólo concierne a la conciencia del individuo, sino también al estilo de las relaciones, a la calidad del diálogo, a la capacidad de dejarse interpelar por la realidad y de reconocer lo que realmente orienta el deseo, tanto en nuestras comunidades eclesiales como en la humanidad sedienta de justicia y reconciliación.

Queridos hermanos, pidamos la gracia de vivir una Cuaresma que haga más atento nuestro oído a Dios y a los más necesitados. Pidamos la fuerza de un ayuno que alcance también a la lengua, para que disminuyan las palabras que hieren y crezca el espacio para la voz de los demás. Y comprometámonos para que nuestras comunidades se conviertan en lugares donde el grito de los que sufren encuentre acogida y la escucha genere caminos de liberación, haciéndonos más dispuestos y diligentes para contribuir a edificar la civilización del amor.

Los bendigo de corazón a todos ustedes, y a su camino cuaresmal.

Vaticano, 5 de febrero de 2026, memoria de santa Águeda, virgen y mártir.

​LEÓN XIV PP.

[1] Exhort. ap. Dilexi te (4 octubre 2025), 9.
[2] S. Agustín, La utilidad del ayuno, 1, 1.
[3] Benedicto XVI, Catequesis (9 marzo 2011).
[4] S. Pablo VI, Catequesis (8 febrero 1978).

Encuentro Járis LVIII

9/2/2026

 

Confessio Deo. De Las Confesiones de san Agustín a nuestra propia confesión de fe

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Queridos amigos,
En este tiempo de Cuaresma queremos invitaros a participar en el Encuentro Járis LVIII en el Monasterio de la Conversión. 
Serán días para reflexionar juntos, inspirarnos en las Confesiones de San Agustín y descubrir cómo nuestra propia fe puede convertirse en testimonio vivo en el mundo y en la Iglesia.  ​
​
Un espacio para la reflexión, la oración y el encuentro fraterno. ¡Nos encantaría que nos acompañarais!  

​¡Os esperamos!
Comunidad de la Conversión
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ITER. Un camino en el desierto. Subir al monte y recibir la Palabra

8/2/2026

 
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Queridos amigos:Os invitamos a ITER. Un camino en el desierto, un retiro–propuesta formativa de fin de semana para detenernos, hacer silencio y dejarnos conducir por Dios.
A la luz del Éxodo, recorreremos juntos un itinerario espiritual que nos invita a salir de las esclavitudes, atravesar el desierto y abrirnos de nuevo al encuentro con el Señor.
El retiro se articula en cuatro momentos sencillos y profundos:
  • La salida, como un parto
  • El desierto, tiempo de memoria agradecida
  • Subir al monte y recibir la Palabra
  • La danza: “Cambiaste mi luto en danza” (Sal 30,12)
Un fin de semana para escuchar la Palabra, orar, compartir y volver a la vida cotidiana con el corazón renovado.

Si quieres participar, por favor, inscríbete en el siguiente enlace: 

INSCRIPCIÓN
Os esperamos.

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