De la mano de María, los jóvenes de la Diócesis de Ávila |
| |
Siguiendo el itinerario espiritual del Libro del Éxodo, y con motivo del Año Jubilar Guadalupense, 150 jóvenes de la Diócesis de Ávila hemos peregrinado hasta el Santuario de Guadalupe la semana del 28 de junio al 4 de julio de 2021.
Cansados pero muy felices, y siguiendo todas las medidas de seguridad a causa de la situación sanitaria, muchos jóvenes nos hemos acercado hasta la Virgen para poner a sus pies todas nuestras esperanzas, deseos y preocupaciones en un año muy especial: el Año Santo Guadalupense, que se está celebrando en la Iglesia hasta el 2022.
Siguiendo la Ruta de los Jerónimos-Monfragüe, pasamos por: Yuste, Navalmoral, Bohonal, Castañar, Navezuela para finalmente llegar al Monasterio de Guadalupe; en medio del esfuerzo, el cansancio y la alegría de ir recorriendo cada día juntos el camino hacia la anhelada tierra prometida.
La Eucaristía, la oración, los momentos de reflexión y de vivencia comunitaria de la fe en medio de espacios de mucha diversión y esparcimiento; han hecho posible que el camino se fuera recorriendo de la mano de nuestra Madre, la Virgen María, que nos esperaba en la meta para recordarnos que con ella todo se puede.
Al llegar al Monasterio de Guadalupe, se unió también a nosotros nuestro Obispo D. José María, para celebrar todos juntos una Eucaristía final de acción de gracias por los días vividos y compartidos durante la peregrinación.
Cansados pero muy felices, y siguiendo todas las medidas de seguridad a causa de la situación sanitaria, muchos jóvenes nos hemos acercado hasta la Virgen para poner a sus pies todas nuestras esperanzas, deseos y preocupaciones en un año muy especial: el Año Santo Guadalupense, que se está celebrando en la Iglesia hasta el 2022.
Siguiendo la Ruta de los Jerónimos-Monfragüe, pasamos por: Yuste, Navalmoral, Bohonal, Castañar, Navezuela para finalmente llegar al Monasterio de Guadalupe; en medio del esfuerzo, el cansancio y la alegría de ir recorriendo cada día juntos el camino hacia la anhelada tierra prometida.
La Eucaristía, la oración, los momentos de reflexión y de vivencia comunitaria de la fe en medio de espacios de mucha diversión y esparcimiento; han hecho posible que el camino se fuera recorriendo de la mano de nuestra Madre, la Virgen María, que nos esperaba en la meta para recordarnos que con ella todo se puede.
Al llegar al Monasterio de Guadalupe, se unió también a nosotros nuestro Obispo D. José María, para celebrar todos juntos una Eucaristía final de acción de gracias por los días vividos y compartidos durante la peregrinación.
Los comentarios están cerrados.
Categorías
Todos
Civitas Dei
Ecumenismo
Encuentros
JARIS
Jóvenes
Navidad
Oraciones
Pascua
Postulantes
Profesión De Temporal
Profesión Solemne
Toma De Hábito
Video Conferencias