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Fue una tarde sencilla y llena de emoción, en la que pudimos acompañarla de una manera especialmente cercana. Inés estuvo rodeada de su familia más cercana, que quiso compartir con ella este momento tan significativo y acompañarla en el comienzo de esta nueva etapa. El postulantado es un tiempo de conocimiento más profundo de la vida comunitaria, de oración, de discernimiento y de crecimiento en la llamada que cada persona va descubriendo en su camino. Es una etapa para seguir escuchando al Señor, conocer más de cerca nuestro modo de vida y dejar que Él vaya mostrando el camino. Damos gracias a Dios por el sí de Inés y por el camino que comienza entre nosotras. También damos gracias por su familia, por su cariño y por la generosidad con la que acompaña este paso. Confiamos este nuevo tiempo a la Virgen María, pidiéndole que acompañe a Inés, que la sostenga en cada paso y que la ayude a descubrir cada día con más claridad la voluntad de Dios para su vida.
¡Bienvenida, Inés! Caminamos contigo con mucha alegría y ponemos este nuevo comienzo en manos del Señor.
Con gratitud recordamos aquel comienzo sencillo y lleno de ilusión, aquellos primeros pasos que dieron juntas y todo el camino que, desde entonces, el Señor ha ido abriendo ante nosotras. De aquella pequeña semilla, plantada hace 27 años, ha ido creciendo poco a poco la comunidad que hoy somos. Tuvimos también la alegría de contar con la presencia de nuestro querido obispo emérito de Ávila, D. Jesús Garcia Burillo, que presidió la Eucaristía. Junto a él dimos gracias al Señor por estos años de historia, por las hermanas que han formado y forman parte de la comunidad y por tantas personas que nos han acompañado a lo largo del camino. Celebrar este aniversario ha sido, sobre todo, una ocasión para mirar atrás con gratitud y reconocer que ha sido Dios quien nos ha acompañado y sostenido desde aquellos primeros pasos hasta hoy. Seguimos caminando, agradecidas por la historia recibida y con el deseo de seguir respondiendo cada día a lo que el Señor nos va pidiendo, viviendo nuestro carisma de Comunión y Conversión.
¡Gracias, Señor, por estos 27 años, por aquellas primeras hermanas que un día dijeron «sí» y por todo el camino que seguimos recorriendo juntas! Se trata de una importante celebración cristiana que nos invita a volver nuestra mirada hacia Dios como Creador y a contemplar, agradecer y cuidar el gran don de la creación. Esta jornada hunde sus raíces en una antigua tradición litúrgica de la Iglesia ortodoxa y, con el paso del tiempo, las distintas confesiones cristianas se han ido sumando a esta celebración común. En la Iglesia católica, fue el papa Francisco quien instituyó en 2015 esta Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación. Desde entonces, cada 1 de septiembre se abre también el Tiempo de la Creación, un tiempo ecuménico que se prolonga hasta el 4 de octubre, fiesta de san Francisco de Asís. Este año, el papa León XIV nos propone como lema las palabras del profeta Isaías: «Con sus espadas forjarán arados y podaderas con sus lanzas» (Is 2,4). Una invitación a descubrir que la paz, el cuidado de la creación y la conversión del corazón están profundamente unidos. En su mensaje para esta jornada, el Santo Padre nos recuerda que lo que está herido en nuestro mundo necesita también ser sanado en nuestro interior y nos llama a dejar que Dios transforme aquello que destruye en algo capaz de dar vida. En el Monasterio de la Conversión queremos unirnos a esta celebración dando gracias por la belleza y la bondad de todo lo creado. Contemplar la creación es también aprender a recibirla como un don, a descubrir en ella la huella de Dios y a vivir con mayor responsabilidad aquello que se nos ha confiado. Que este Tiempo de la Creación sea para todos una oportunidad para detenernos, contemplar, agradecer y dejarnos convertir. Que aprendamos a pasar, como nos invita el papa León XIV, de la división a la comunión y de la violencia a la paz, cuidando la creación, a nuestros hermanos y hermanas y también el propio corazón. ¡Feliz Día de la Creación! Mensaje del papa León XIV para esta JornadaPascua Agustiniana 2026“La vida feliz es, pues, gozo de la verdad” (Conf. X, 23, 33). La celebración ha coincidido este año con tantos acontecimientos que nos recuerdan el claroscuro de la vida. Como nos dice el libro del Qohélet, hay un tiempo para llorar y un tiempo para reír, un tiempo para abrazar y un tiempo para separarse, un tiempo para la guerra y un tiempo para la paz. Nuestra existencia está atravesada por contrastes, por luces y sombras, alegrías y sufrimientos que se alternan y que, tantas veces, nos desconciertan. Sin embargo, en medio de esta realidad, san Agustín nos señala un camino estirar el corazón hacia Aquel que no pasa, hacia la Verdad que permanece. Porque existe un gozo capaz de atravesar incluso las noches de nuestra vida: el gaudium de veritate, el gozo del encuentro con Cristo, que no elimina el sufrimiento, pero sí transforma nuestra manera de vivirlo. Nuestra celebración comenzó en la mañana de santa Mónica con la Eucaristía. Después de compartir el desayuno, pudimos profundizar en la carta del Triduo y en esta gran llamada al gozo de la mano de la Madre Prado. Los talleres nos ayudaron también a continuar compartiendo y profundizando juntos en el sentido de este tiempo de gozo. La tarde estuvo especialmente marcada por la oración por las madres, poniendo ante el Señor sus vidas, sus alegrías, sus preocupaciones y sus lágrimas, y confiándolas a la intercesión de santa Mónica. Con ella recordamos a tantas madres que, como nuestra santa, sostienen la esperanza, perseveran en el amor y no dejan de confiar en Dios. Tras la oración, celebramos las Vísperas de San Agustín, disponiendo nuestro corazón para su gran fiesta. La jornada concluyó con la cena compartida y una alegre velada, en la que también pudimos experimentar que el gozo se multiplica cuando se vive juntos. En la solemnidad de san Agustín, comenzamos el día con los Laudes, para continuar después con los últimos preparativos de la liturgia y de la comida festiva. El centro de nuestra celebración fue, como no podía ser de otro modo, la Eucaristía, en la que dimos gracias por la vida de nuestro padre san Agustín, por su búsqueda apasionada de la Verdad y por el don de su carisma en la Iglesia. La comida compartida y el encuentro de la tarde, en el que pudimos escuchar diferentes testimonios, prolongaron la fiesta y nos ayudaron a reconocer, una vez más, la presencia de Dios en nuestra historia.
Estos días hemos vuelto a descubrir que el gozo cristiano no es una alegría superficial ni la ausencia de dificultades. Es la certeza de que Cristo está presente. Es la alegría que puede permanecer en medio de las lágrimas, la libertad que nos hace no depender de las circunstancias y la comunión que nace de tener un mismo tesoro. Como nos recordaba la carta del Triduo, el gozo de uno no priva al otro de la misma Verdad, sino que lo multiplica. Por eso, celebrar juntos a santa Mónica y san Agustín ha sido también una ocasión para renovar nuestra vocación a ser comunidad, a vivir “con un solo corazón y una sola alma hacia Dios”. Que ellos nos enseñen a reconocer, en medio del claroscuro de nuestra vida, la luz de Cristo y a dejarnos encontrar por Él, única Verdad capaz de colmar nuestro corazón inquieto. ¡Feliz Pascua Agustiniana! Que podamos llevar a todos el Gaudium de Veritate, el gozo que nace de vivir en Él. Historias que dejan huella
Bego Avilés
Sofía Ríos
Se acercan unas fechas muy especiales para toda nuestra comunidad: las fiestas de Santa Mónica y San Agustín, dos grandes amigos de Dios que siguen acompañando e iluminando nuestro camino. Como comunidad perteneciente a la Orden de San Agustín, queremos vivir estos días con especial alegría y gratitud, dejándonos interpelar una vez más por la vida de Mónica y Agustín: una historia de búsqueda, de espera, de lágrimas, de conversión y, sobre todo, de la fidelidad incansable de Dios. Santa Mónica nos recuerda la fuerza de una oración perseverante y de un corazón que no deja de esperar. San Agustín nos invita a volver a nuestro interior para descubrir allí a Aquel que siempre nos estaba esperando: «No salgas fuera, vuelve a ti mismo; en el hombre interior habita la verdad». Por eso, queremos invitaros a celebrar con nosotros estas fiestas y a unirnos en torno a la Eucaristía, la oración y el encuentro. A continuación podéis consultar el horario de las celebraciones de Santa Mónica y San Agustín. Si deseas acompañarnos y participar en estos días tan especiales par.a nuestra comunidad, puedes escribirnos a: [email protected]. Os esperamos para celebrar juntos estos días tan significativos y para seguir haciendo nuestro el deseo que atravesó toda la vida de san Agustín: buscar a Dios, dejarnos encontrar por Él y caminar juntos hacia la comunión.
¡Felices fiestas de Santa Mónica y San Agustín!
A partir de ahora podréis escuchar algunas de las canciones que cantamos juntos, melodías que hablan de Dios, de la búsqueda del corazón, de la comunión y de ese deseo profundo que, como nos recuerda san Agustín, habita en todo ser humano: caminar hacia Aquel para quien hemos sido creados.
Porque creemos que también la música puede ayudarnos a entrar dentro de nosotros mismos, a hacer silencio en medio del ruido y a descubrir, en lo profundo del corazón, la presencia de Dios. Y, desde allí, volver a salir al encuentro de los demás para seguir construyendo juntos la comunión. Estas canciones son, de algún modo, expresión de nuestro deseo de caminar hacia el UNO, de aprender cada día a vivir con un solo corazón y una sola alma orientados hacia Dios. Ya podéis escuchar la música de la Comunidad de la Conversión en Spotify. Escucha nuestra música en Spotify Deseamos que estas canciones puedan acompañaros en vuestro camino, ayudaros a orar y recordaros que, allí donde estéis, Dios os espera también en lo más profundo de vuestro corazón. ¡Gracias por caminar y cantar con nosotros! Las Hermanas Agustinas de la Comunidad de la Conversión (Sotillo de La Adrada, Ávila) queremos agradecer vuestra solidaridad recibida en estos días, desde que fuimos desalojadas y nos ofrecisteis vuestras casas, hasta el día de hoy, de nuevo ya en el Monasterio. Gracias a vuestras ayudas, no sólo hemos cubierto nuestras necesidades sino que podemos apoyar, a través de la Parroquia de Sotillo (con nuestro párroco a la cabeza, D. Cecilio), a otros vecinos afectados. Nosotras continuamos las labores de limpieza, acogiendo a las personas que han sufrido anímica y físicamente el desastre de los incendios y colaborando estrechamente con Caritas parroquial. Conmovidas por todo lo sucedido y por vuestra respuesta os decimos GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS. Las Hermanas del Monasterio de la Conversión El último Civitas Dei de este verano tenía lugar en nuestro Monasterio de la Conversión del 19 al 24 de julio. Una veintena de jóvenes han participado en esta edición del Campo de Trabajo, teniendo como hilo conductor el itinerario centrado en el lema y el himno de la visita del Papa León XIV a España: “Alzad la mirada” (Jn 4, 35). Por las mañanas, los jóvenes junto con un grupo de hermanas se han encargado de un proyecto que se ha empezado a desarrollar en nuestra finca y de otras labores relacionadas con el campo y con el entorno natural que rodea a nuestro Monasterio. Las tardes estaban destinadas al itinerario espiritual. Cada tarde una hermana daba una clave a los jóvenes y luego tenían tiempo de oración y de compartir. Cada noche se cerraba el día con una velada distinta, entre ellas, una velada de testimonios y, el jueves por la noche, adoración ante el Santísimo. Gracias a todos los jóvenes que nos habéis ayudado a seguir construyendo la Ciudad de Dios. Pedimos al Señor que Él os impulse siempre para poder alzar la mirada.
Del 12 al 18 de julio, el Monasterio de la Conversión acogió una nueva edición del campamento Civitas Dei, dirigido a adolescentes de 12 a 17 años. Bajo el lema «Alzad la mirada», los jóvenes vivieron una intensa semana en la que la convivencia, la diversión y el encuentro con Dios fueron de la mano. A lo largo de estos días, los jóvenes disfrutaron de un completo programa de actividades lúdicas, juegos, excursiones, veladas y dinámicas de grupo, creando un ambiente de amistad y alegría que favoreció el crecimiento personal y comunitario. Cada jornada estuvo también marcada por momentos de oración, celebración y catequesis, que ayudaron a profundizar en el lema del campamento. Como hilo conductor, se fue desgranando el mensaje que el Santo Padre dirigió a los jóvenes durante su visita a España, una invitación a levantar la mirada, salir de uno mismo y descubrir que Cristo sigue llamando a cada persona a vivir con esperanza, valentía y generosidad. El campamento quiso ofrecer a los adolescentes una experiencia integral en la que la fe se viviera con naturalidad, compartiendo la vida cotidiana, el servicio, la amistad y la alegría. En un mundo que tantas veces invita a mirar únicamente lo inmediato, «Alzad la mirada» ha sido una propuesta para descubrir horizontes más amplios, aprender a confiar en Dios y reconocer su presencia en los demás. Con el corazón lleno de recuerdos, nuevas amistades y el deseo de seguir caminando junto al Señor, los participantes regresaron a sus hogares agradecidos por una semana que, sin duda, dejará una huella profunda en sus vidas. Desde el Monasterio de la Conversión damos gracias a Dios por todos los jóvenes que han participado, por las familias que han confiado en nosotros y por los monitores, sacerdotes y hermanas que han hecho posible esta nueva edición de Civitas Dei. Comunicado de la comunidad: agradecimiento y situación actual tras el desalojo por los incendios27/7/2026
La comunidad quiere agradecer vuestro interés por la situación que estamos sufriendo a causa de los incendios.
Fuimos desalojadas el sábado, 25 de julio, por la mañana con urgencia y sin otra posibilidad que dejar el monasterio. Mientras íbamos de camino a Talavera nuestras hermanas Agustinas del convento de san Ildefonso de Talavera nos ofrecieron su acogida. Estamos aquí compartiendo como hermanas y a la espera de una gracia que nos permita regresar a casa. Pedimos especialmente oraciones por todos los voluntarios y fuerzas de seguridad que están tratando de sofocar los fuegos sin descanso. Pedimos a la Virgen de los Remedios que nos proteja a todos. Del 5 al 11 de julio hemos celebrado en nuestra casa una nueva edición del Campamento Civitas Dei, dirigido a niños de 7 a 12 años, bajo el lema «Alzad la mirada».Durante estos días hemos querido profundizar, de una manera sencilla y adaptada a los más pequeños, en el himno que acompañó la reciente visita de nuestro Papa León XIV a España. Cada jornada nos ha invitado a descubrir una dimensión distinta de este canto, ayudándonos a elevar la mirada hacia Dios para aprender a contemplar el mundo con esperanza, confianza y un corazón dispuesto a amar. A través de juegos, catequesis, talleres, gimkanas, veladas de magia, cuentacuentos, momentos de oración y celebración, los niños han vivido una experiencia llena de alegría, amistad y crecimiento humano y espiritual. Cada actividad ha sido una oportunidad para descubrir que el Evangelio puede hacerse vida en lo cotidiano y que todos estamos llamados a ser constructores de un mundo más fraterno. El campamento ha querido ser, una vez más, un pequeño laboratorio de comunión donde cada niño ha podido experimentar que la Ciudad de Dios comienza a edificarse allí donde aprendemos a compartir, a perdonar, a servir y a reconocer en el otro a un hermano. Damos gracias al Señor por cada uno de los niños que han participado, por sus familias, por los monitores y voluntarios que han entregado su tiempo con tanta generosidad y por todos los que han hecho posible esta nueva edición de Civitas Dei. Nos despedimos con el eco de un canto que seguirá resonando en nuestro corazón durante mucho tiempo: «¡Alzad la mirada!», porque quien mira a Cristo aprende también a mirar el mundo con esperanza y a convertirse, allí donde vive, en piedra viva de esa Ciudad de Dios que Él no deja de edificar entre nosotros. “Estaba muerto y ha vuelto a la vida” (Lc 15, 24) La Iglesia de la Reconciliación del Monasterio de la Conversión se llenaba de amigos y familiares para celebrar juntos la Profesión Simple de las Hermanas Valentina y Fátima. A las seis de la tarde del pasado sábado, 4 de julio, comenzaba la Eucaristía, presidida por el obispo de Alcalá de Henares, don Antonio Prieto, en la que nuestras hermanas profesaron los votos temporales de castidad, pobreza y obediencia, en una calurosa tarde de verano en la que estuvieron arropadas por un gran grupo de testigos, entre los que se encontraban sus familias –unos presentes y otros a través de la retransmisión de la ceremonia—, amigos, sacerdotes, vida religiosa, hermanos de nuestra fraternidad de laicos y las hermanas de nuestra Comunidad. El lema elegido por nuestras hermanas para su Profesión Simple es: “Estaba muerto y ha vuelto a la vida” (Lc 15, 24), perteneciente a la parábola del hijo pródigo. Pedimos para ellas que siempre se sientan acogidas por el Padre y que podamos caminar todas unidas hacia Dios, hacia la casa del Padre, acompañadas por la Iglesia y por todos los que encontremos en el camino.
El próximo 4 de julio, nuestras queridas hermanas Valentina y Fátima realizarán la Profesión de votos Temporales en el Monasterio de la Conversión, ubicado en Sotillo de la Adrada (Ávila).
Este acto de consagración a la vida religiosa será un momento de profunda alegría y agradecimiento, tanto para ellas como para toda nuestra comunidad. Os invitamos a todos a uniros a la oración por nuestras hermanas, pidiendo que el Señor continúe guiando su camino y las bendiga en esta nueva etapa de su vida consagrada. Del 12 al 14 de junio, el Monasterio de la Conversión acogió una nueva edición de los encuentros Jaris LIX, que en esta ocasión llevó por título «El tiempo. Historia de salvación». Un fin de semana para detenernos, escuchar la voz de Dios y descubrir cómo Él continúa actuando en la historia de cada uno de nosotros. El encuentro comenzó el sábado por la mañana con la primera clave, impartida por Madre Prado, bajo el título «Tiempo e historia. Gracia y responsabilidad todos los días», una invitación a reconocer que cada jornada es un tiempo de gracia en el que Dios sale a nuestro encuentro y nos llama a responder con libertad y responsabilidad. A continuación, Gonzalo ofreció la segunda reflexión: «Historia salutis. La salvación cristiana se da en la historia», profundizando en el modo en que Dios ha querido revelarse y realizar su obra salvadora en el devenir de la historia humana, culminando en Jesucristo y prolongándose hoy en la vida de la Iglesia. Ya por la tarde, Carolina compartió la tercera clave, «Cristo, plenitud del tiempo», ayudándonos a contemplar que en Cristo el tiempo alcanza su pleno sentido y que, unidos a Él, toda nuestra historia queda abierta a la esperanza y a la vida nueva. El domingo concluimos el encuentro con la última enseñanza, nuevamente a cargo de Gonzalo, titulada «Creyentes en este tiempo. La identidad cristiana en esta historia», una reflexión que nos animó a vivir con fidelidad y esperanza nuestra vocación cristiana en medio de los desafíos del mundo actual.
Como culmen de todo el fin de semana, celebramos juntos la Eucaristía, fuente y cumbre de la vida cristiana, dando gracias al Señor por todo lo recibido y poniendo en sus manos la vida de cada uno de los participantes. Han sido unos días marcados por la oración, el silencio, la formación y la fraternidad, en los que hemos podido reconciliarnos con el tiempo como lugar privilegiado de encuentro con Dios y aprender a leer nuestra propia historia desde la luz del Evangelio. Damos gracias al Señor por los frutos de este nuevo encuentro Jaris y por todas las personas que han compartido este camino. Que lo vivido siga dando fruto en el corazón de cada uno y nos ayude a descubrir que toda historia, cuando se abre a Dios, puede convertirse en historia de salvación. Con gran alegría os compartimos nuestra presencia en Barcelona pero...¡no sólo por la visita del Papa! La comunidad fue invitada a participar de la Red del Mediterráneo, una Coordinación Eclesial de varios agentes que quieren hacer de la cuenca de este mar un lugar de paz, de encuentro, de reconciliación. Quizá ya os suene este nombre por nuestra colaboración el año pasado en la iniciativa de la Escuela de Paz. Os dejamos aquí el link para recordar. En el año 2020 se reunió por primera vez un grupo de patriarcas y obispos en el encuentro que se llamó "Mediterráneo, frontera de paz", en Bari, bajo la inspiración del político italiano Giorgio la Pira (s.XX) y recogiendo la misión del mismo Papa Francisco. "En el actual mar de conflictos, estamos aquí para valorar la contribución del Mediterráneo, para que pueda convertirse una vez más en un laboratorio de paz ." (Papa Francisco, 2023) Tras varios encuentros (Bari, Florencia, Marsella, Líbano…) en los que se han ido añadiendo actores …¡tocaba Barcelona y el llamado Med26! Más de 150 personas (7 cardenales, más de 25 obispos, jóvenes de las tres religiones abrahámicas, agentes sociales, responsables de lugares santos y santuarios cristianos, etc) han querido ser “artesanos de paz”. Y allí estuvimos nosotras, como miembros de la Red de Monasterios del Mediterráneo. Uno de los participantes fue el actual Cardenal Prefecto para el Dicasterio para el Desarrollo Integral y el Cuidado de la Creación, Mons. Czerny, que nos recordó el primer día, ante diversas autoridades civiles, que se hace necesario crear nuevas formas de amistad social pues muchos jóvenes ven frustradas sus esperanzas por los conflictos y desigualdades. Pero el gran aliento nos lo regaló el mismo del Santo Padre León XIV con sus palabras y bendición a nuestros trabajos. «Hay riqueza en la diversidad y en la diversidad se puede estar unidos» (Papa León XIV a los participantes del Med26) Han sido días de gracia en los que hemos podido vivir la alegría del trabajo en grupo, de la escucha, del diálogo, de la oración, del compartir, del aprendizaje, de la convivencia... Ha sido una experiencia maravillosa de cómo la Iglesia, y en concreto la Iglesia que peregrina en esta porción de la Tierra, está llamada a ser testimonio de que es posible la comunión y la unidad en la diversidad.
CONTINUEMOS REZANDO POR NUESTRO MEDITERRÁNEO Y SUS GENTES. Para que sigamos siendo lugar de paz y de encuentro. Las hermanas comparten la huella que ha dejado en sus corazones la visita del Papa León a España10/6/2026
Durante los próximos días queremos compartir con vosotros los testimonios de nuestras hermanas sobre lo vivido durante la visita del Papa León a Madrid. Han sido jornadas de gracia, comunión y profunda alegría eclesial que han dejado una huella especial en nuestros corazones. A través de estas sencillas reflexiones, cada hermana pondrá palabras a los encuentros, emociones y llamadas que el Señor nos ha regalado en estos días, para que juntos podamos seguir acogiendo y profundizando en este acontecimiento de gracia para la Iglesia.
Con motivo de su Viaje Apostólico a España, el Papa León ha dirigido diversos mensajes, discursos y homilías que han marcado estos días de gracia para la Iglesia y para nuestro país. Sus palabras, llenas de esperanza, invitaciones a la unidad, llamadas a la conversión y renovado impulso evangelizador, constituyen una valiosa oportunidad para profundizar en el magisterio del Santo Padre y acoger los desafíos que propone a los cristianos de nuestro tiempo. Desde el Monasterio de la Conversión queremos poner a disposición de todos estos textos para facilitar su lectura, oración y reflexión, convencidos de que pueden ayudarnos a seguir creciendo en nuestra vocación de discípulos y testigos del Evangelio. No se puede visualizar este documento con tu navegador. Haz clic aquí para descargarlo. Sus primeros doce meses al frente de la Iglesia dejan entrever una manera de gobernar más apoyada en la fraternidad que en los gestos de autoridad «Soy un hijo de san Agustín».
Estas primeras palabras del recién elegido Papa León, cargadas de emoción y nervios, ante el entusiasmo generalizado de los fieles congregados en la Plaza de San Pedro, se han ido ratificando a lo largo de todo este primer año de Pontificado. Su primera salida, dos días después de su elección, fue al pueblo de Genazzano para rezar en el Santuario de la Madre del Buen Consejo, una de las advocaciones marianas características de la Orden de san Agustín. Fue, además, la imagen mariana que estaba presente a la derecha del altar mayor en la misa de inicio del Pontificado. A los pocos días de su nombramiento, fue a despedirse de sus hermanos agustinos de la Curia General con los que compartía oración y almuerzo diariamente mientras era Prefecto del Dicasterio para los Obispos. En realidad, fue una despedida a medias, porque no han faltado ocasiones, a lo largo de este año, para visitarles de nuevo y celebrar con ellos acontecimientos importantes como el 70 cumpleaños del que fuera Padre General, Alejandro Moral Antón, y también con ocasión del Capítulo General de la Orden, celebrado el pasado mes de septiembre. Ha sido un motivo grande de alegría también su primera visita a un Monasterio de hermanas agustinas de vida contemplativa a propósito de su viaje a Asís para asistir a la Asamblea General de la Conferencia Episcopal italiana el pasado mes de noviembre. Estando tan cerca del Monasterio Agustino de Montefalco, el Papa León quiso disfrutar de un tiempo de oración y fraternidad sencilla con la Comunidad de hermanas agustinas, a la que conocía de anteriores estancias allí, como joven estudiante en Roma de teología y, muchas otras, como Padre General después. Este Monasterio es un lugar de secular espiritualidad agustiniana, ligado a la gran figura de santa Clara de la Cruz, monja agustina del siglo XIII, caracterizada por una experiencia profunda de amor a la cruz y cuyo cuerpo incorrupto se venera en la Iglesia del Monasterio. Otra visita de fuerte impronta agustiniana ha sido la realizada recientemente a Argelia. Allí quiso tener un encuentro fraterno en Argel, con la comunidad de Agustinas Misioneras, congregación de fundación española, que forma parte de la familia agustiniana. Siendo Padre General de la Orden de san Agustín, Robert Prevost había visitado en dos ocasiones esa casa y esa misión. El Papa deseaba rezar y dar gracias por la beatificación de las dos hermanas, Caridad y Esther, que sufrieron el martirio en el año 1994 y fueron beatificadas en 2018 junto con el grupo de los 19 mártires de Argelia. En ese mismo viaje a Argelia, la presencia del Santo Padre en Annaba, antigua catedral del Obispo, Agustín de Hipona, a pesar de la lluvia y el viento, estuvo marcada por el silencio emocionado y la gratitud por el testimonio y el legado de san Agustín que nuestro Papa agustino lleva en el corazón y desea entregar a todos. Prácticamente, no encontramos discurso u homilía en el que no haga referencia al Magisterio del Santo Padre Agustín. Su insistente invitación a vivir desde el interior, a ahondar en elamor y pertenencia a Cristo, su comprensión de la Iglesia como comunión, su apuesta por la paz, el diálogo y la fraternidad… son las claves de su espiritualidad y reflejo de la espiritualidad agustiniana. Su estilo pastoral, como ya anunció esa memorable tarde del 8 de mayo del 2025, es la de aquel que se siente, con se definía el propio obispo de Hipona, con nosotros cristianos y para nosotros obispo. El Papa León expresó, abiertamente, a los hermanos agustinos en uno de los encuentros tras su nombramiento que estaba dispuesto a renunciar a muchas cosas por el servicio que se le pedía, pero nunca renunciaría a su condición e identidad de agustino. Y, ciertamente, como hemos visto a lo largo de este primer año de Pontificado, desde la fidelidad a su propia historia humana y vocación cristiana y religiosa, es como el Papa León puede y podrá entregarse, guiar y conducir a toda la Iglesia universal. En profunda comunión con el Papa León: unos días de gracia para la Comunidad de la Conversión9/6/2026
La visita del Santo Padre León a Madrid ha supuesto para la Comunidad de hermanas y laicos del Monasterio de la Conversión un verdadero acontecimiento de gracia. A lo largo de estos días hemos querido hacernos presentes, con nuestra oración y participación, en los distintos encuentros celebrados en la capital, compartiendo con miles de fieles la alegría de vivir una intensa experiencia de comunión eclesial junto al Sucesor de Pedro. Nuestro primer encuentro tuvo lugar como familia agustiniana. Religiosos, religiosas y laicos vinculados a la espiritualidad de san Agustín nos reunimos en el Colegio San Agustín de Madrid para celebrar juntos la Eucaristía. Fue un momento profundamente fraterno que nos permitió comenzar estos días de gracia poniendo en el centro aquello que nos une: Cristo, la comunión de la Iglesia y el carisma recibido de nuestro padre san Agustín. En un clima de alegría y gratitud, experimentamos la riqueza de una familia espiritual extendida por tantos lugares y vocaciones distintas, pero reunida por un mismo corazón orientado hacia Dios. La primera gran cita con el Santo Padre fue la Vigilia de Oración con los Jóvenes, en la que algunas hermanas participaron también como miembros del coro que animó la celebración Allí, junto a miles de jóvenes venidos de distintos lugares, escuchamos la llamada apasionada del Papa a ser una generación capaz de devolver esperanza al mundo, invitándonos a no conformarnos con una vida superficial y a descubrir en Cristo la verdadera plenitud del ser humano. Sus palabras nos recordaron que la santidad no es una meta reservada a unos pocos, sino una llamada para todos aquellos que se atreven a vivir el Evangelio con radicalidad y alegría. La adoración eucarística que concluyó la vigilia nos permitió acoger en el silencio del corazón esta invitación a ser testigos de esperanza en medio de nuestra sociedad. El domingo participamos en la solemne celebración de la Eucaristía presidida por el Santo Padre y en la posterior procesión del Corpus Christi. En torno a Jesús Sacramentado, recorrimos las calles de Madrid junto a miles de fieles, renovando nuestra fe en la presencia real del Señor en medio de su pueblo. Las palabras del Papa nos ayudaron a contemplar la Eucaristía como fuente de unidad y de reconciliación, recordándonos que una Iglesia eucarística es siempre una Iglesia que aprende a hacerse pan partido para los demás. Uno de los momentos más entrañables para nuestra familia espiritual tuvo lugar en la Nunciatura Apostólica, donde acudimos para acompañar a nuestros hermanos y hermanas agustinos que participaron en una audiencia privada con el Santo Padre. Como comunidad nacida de la espiritualidad de san Agustín, vivimos este encuentro con especial emoción. Allí pudimos experimentar de manera muy concreta la cercanía del Papa y la alegría de pertenecer a una misma familia espiritual unida en torno a la Iglesia. Asimismo, algunas hermanas y miembros de la Comunidad de Laicos han podido participar en el multitudinario encuentro celebrado en el Estadio Santiago Bernabéu. En un ambiente festivo y profundamente eclesial, el Papa animó a toda la Iglesia a caminar unida, cultivando la comunión y la corresponsabilidad. Sus palabras fueron una invitación a no vivir la fe de manera aislada, sino como un pueblo que avanza unido, sosteniéndose mutuamente en el seguimiento de Cristo. Finalmente, algunos miembros de nuestra comunidad han estado presentes también en el encuentro de despedida con los voluntarios que han hecho posible esta visita apostólica. Allí el Santo Padre ha expresado su gratitud por el servicio silencioso de tantas personas que, lejos de los focos, entregan su tiempo y sus talentos para el bien de la Iglesia. Un agradecimiento que ha resonado también como una llamada a vivir la caridad concreta y cotidiana que sostiene la vida de nuestras comunidades. Regresamos de estos días con el corazón lleno de gratitud. Hemos podido experimentar una Iglesia viva, joven y reunida en torno a Cristo; una Iglesia que nos invita constantemente a caminar en la unidad y a ser signos de esperanza para el mundo. Damos gracias al Señor por este tiempo de gracia y renovamos nuestro deseo de seguir viviendo el carisma de la Conversión como camino de comunión, fraternidad y amor al servicio de la Iglesia.
"Tened una sola alma y un solo corazón orientados hacia Dios" (San Agustín). Estas palabras han resonado con especial fuerza durante estos días inolvidables vividos junto al Papa León. “El tiempo. Historia de salvación”
El Vaticano ha dado a conocer hoy la primera encíclica del Papa León XIV, un texto centrado en la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial. En este documento, el Santo Padre invita a toda la Iglesia y a la sociedad a reflexionar sobre los desafíos éticos, espirituales y culturales que plantea el rápido desarrollo tecnológico de nuestro tiempo. La encíclica subraya la dignidad irreductible de cada persona humana y recuerda que ninguna innovación técnica puede sustituir el valor único del corazón humano, creado para la comunión, la verdad y el amor. Desde una mirada profundamente evangélica, el Papa propone discernir el uso de la inteligencia artificial para que esté siempre al servicio del bien común, de la justicia y de la defensa de los más vulnerables. El texto aborda también cuestiones como la responsabilidad ética en el desarrollo tecnológico, el impacto de los algoritmos en las relaciones humanas, la educación de las nuevas generaciones y la necesidad de preservar espacios de silencio, interioridad y encuentro auténtico en medio de una cultura cada vez más digitalizada. Con esta primera encíclica, el Papa León XIV ofrece una llamada a vivir este momento histórico no desde el miedo, sino desde una esperanza lúcida y responsable, recordando que el progreso solo es verdaderamente humano cuando protege y promueve la dignidad de toda persona. Desde el Monasterio de la Conversión acogemos este texto como una invitación a seguir profundizando, desde la fe y la vida contemplativa, en cómo custodiar el corazón humano y la comunión en medio de los desafíos del mundo contemporáneo. No se puede visualizar este documento con tu navegador. Haz clic aquí para descargarlo. Este fin de semana hemos celebrado en el Monasterio de la Conversión la Pascua de Pentecostés bajo el lema: “Espíritu de vida, de gracia, de comunión”. Durante estos días hemos querido disponernos juntos a la venida del Espíritu Santo, profundizando en la teología del Espíritu en San Agustín y dejándonos conducir por Aquel que renueva el corazón, crea comunión y hace nuevas todas las cosas. A lo largo del encuentro pudimos adentrarnos en tres claves fundamentales: el Espíritu como fuente de vida, el Espíritu como don de la gracia y el Espíritu como vínculo de comunión. Además, compartimos un taller de lectio divina, la celebración de la liturgia y diversos momentos de encuentro fraterno, silencio y contemplación, que nos ayudaron a abrirnos juntos a la acción del Espíritu en la vida cotidiana. La celebración culminó el sábado por la noche con la solemne Vigilia de Pentecostés, centro espiritual del encuentro, en la que nos unimos a toda la Iglesia para invocar juntos la venida del Espíritu Santo y renovar el deseo de dejarnos transformar por su presencia. Damos gracias al Señor por estos días de gracia compartida, por cada persona que ha participado y por el don del Espíritu, que continúa reuniéndonos en la unidad y sosteniendo nuestro camino de fe.
Queridos amigos:
Del 3 al 9 de agosto celebraremos en el Monasterio de la Conversión nuestras Jornadas de verano bajo el título: RECONCILIADOS. Vivimos en un mundo atravesado por heridas, divisiones y conflictos que muchas veces también habitan nuestro propio corazón. Frente a esta realidad, el Evangelio nos sigue abriendo un camino de reconciliación, de verdad y de paz. Durante estos días compartiremos reflexiones, testimonios, oración y espacios de encuentro para profundizar juntos en esta llamada a vivir reconciliados con Dios, con los demás y con nosotros mismos. Será un tiempo de descanso, escucha y comunión que deseamos compartir contigo. Por un mundo y una vida reconciliados. Un abrazo fraterno, Comunidad de la Conversión |
Las Confesiones de San Agustín, la obra completa en audiolibro
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