Vivir el Adviento y la Navidad desde Dilexi te"El fin de semana del 28 al 30 de noviembre hemos celebrado en nuestro Monasterio de la Conversión la edición número 57 de Járis, bajo el título “Dios es pobre. Vivir el Adviento y la Navidad desde Dilexi te”. Las charlas que han guiado nuestro encuentro de oración y teología han tenido como base la primera Exhortación Apostólica publicada por el Santo Padre León XIV, “Dilexi te”, sobre el amor hacia los pobres. La primera charla, titulada ‘Pobrezas del ser humano’, tenía lugar el sábado por la mañana a cargo de Madre Prado. En ella, recordaba la importancia de preguntarnos cómo miramos al pobre; qué vemos en él. Siguiendo la “Dilexi te”, Madre Prado recordaba que hay que reconocer en el pobre a Cristo, “ir más allá de la caridad”, llevando a cabo un compromiso de amor encarnado que se traduce en acciones concretas. “Dejémonos evangelizar por los pobres”. Madre Prado también hacía hincapié en la poca atención espiritual que tienen los pobres y enumeraba una serie de pobrezas humanas que podemos apreciar en la actualidad: la falta de atención a la infancia vulnerable; la inmigración y la exclusión social; los trabajadores pobres; hombres y mujeres desempleados de larga duración, etc. Ante estas situaciones de pobreza que vivimos actualmente, Madre Prado recordaba que la única riqueza del pobre es la esperanza, “una esperanza en que algún día llegará alguien que le libere de esa pobreza”. Una esperanza que, para el cristiano, se sustenta en Cristo. Tras un tiempo de oración y reflexión personal, el Padre Agustino Gonzalo Tejerina abordaba otro aspecto reflejado también en la “Dilexi te” y que daba nombre a su charla: ‘La predilección de nuestro Dios por los pobres’. A primera hora de la tarde tenía lugar la tercera charla de este Járis en la que Madre Carolina habló de ‘El Mesías Pobre’, recordando que “Dios es pobre porque el amor es su esencia. Dios se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza”. “En Jesús, en la Encarnación, Dios mismo se hizo pobre. La riqueza que nos da con su pobreza es el amor misericordioso de Dios”, añadía Madre Carolina. Es el dinamismo del amor el que hace posible que su pobreza nos enriquezca. Una dinámica del amor que también mueve a la donación. “La cercanía con Dios nos lleva a comprender su lógica del Mesías pobre por amor que se entrega. […] Dándonos no perdemos”, señalaba Madre Carolina y también decía que “Cristo nos habla, nos espera en los pobres. Los pobres son una vía de acceso a Dios. No son ellos los que reciben de nosotros, sino nosotros de ellos”. Cerramos el encuentro del domingo con la charla del P. Gonzalo, titulada Adviento y Navidad: Tiempo de gratitud y solidaridad. Finalmente, en la Eucaristía, dimos gracias a Dios por todo lo vivido durante este Járis y por toda la gracia recibida. Los comentarios están cerrados.
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