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<channel><title><![CDATA[Monasterio de la Conversi&oacute;n - COMENTAR LA PALABRA]]></title><link><![CDATA[https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra]]></link><description><![CDATA[COMENTAR LA PALABRA]]></description><pubDate>Thu, 12 Mar 2026 13:35:05 +0100</pubDate><generator>Weebly</generator><item><title><![CDATA[Domingo de Ramos “De la pasión del Señor”]]></title><link><![CDATA[https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/domingo-de-ramos-de-la-pasion-del-senor]]></link><comments><![CDATA[https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/domingo-de-ramos-de-la-pasion-del-senor#comments]]></comments><pubDate>Tue, 26 Mar 2024 09:55:29 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/domingo-de-ramos-de-la-pasion-del-senor</guid><description><![CDATA[       En el evangelio que se lee al comienzo de la celebraci&oacute;n de este domingo, contemplamos la entrada de Jes&uacute;s en Jerusal&eacute;n. Es Jes&uacute;s quien toma la iniciativa de su triunfo. El, que tantas veces ha huido de este tipo de manifestaciones, casi se dir&iacute;a que ahora la busca. El es quien manda buscar el borriquillo. &ldquo;Id a la aldea de enfrente y encontrar&eacute;is un pollino atado, que nadie ha montado todav&iacute;a. Desatadlo y traedlo&rdquo; (Mc 11, 2 )El [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://www.monasteriodelaconversion.com/uploads/1/0/6/0/106021/img-9813_orig.jpg" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>  <div class="paragraph">En el evangelio que se lee al comienzo de la celebraci&oacute;n de este domingo, contemplamos la entrada de Jes&uacute;s en Jerusal&eacute;n. Es Jes&uacute;s quien toma la iniciativa de su triunfo. El, que tantas veces ha huido de este tipo de manifestaciones, casi se dir&iacute;a que ahora la busca. El es quien manda buscar el borriquillo. &ldquo;Id a la aldea de enfrente y encontrar&eacute;is un pollino atado, que nadie ha montado todav&iacute;a. Desatadlo y traedlo&rdquo; (Mc 11, 2 )<br /><br />El asno en Palestina, era cabalgadura de personas notables, ya desde los tiempos de Bala&aacute;n (Num 22,11). Jes&uacute;s al elegir esta montura, no busca pues, tanto la humildad como el animal normal entre las gentes de su pa&iacute;s; el mismo que la novia usaba el d&iacute;a de su boda o al que se ofrec&iacute;a a cualquier persona a quien se quisiera festejar. Pero busca, sobre todo, el cumplimiento de una profec&iacute;a, del profeta Zacar&iacute;as: &ldquo; No temas, hija de Si&oacute;n, he aqu&iacute; que viene tu rey, sentado sobre un pollino de asna&rdquo; (Zac 9,9)<br />Jes&uacute;s no solo encontr&oacute; en Zacar&iacute;as la imagen del rey de la paz sino tambi&eacute;n la del pastor herido que, con su muerte, trae la salvaci&oacute;n; y la imagen del traspasado al que todos mirar&aacute;n. Quiere que se entienda su camino y su actuaci&oacute;n sobre la base de las promesas del AT, que se hace realidad en &Eacute;l.<br /><br />Los disc&iacute;pulos y muchos de los que acompa&ntilde;aban a Jes&uacute;s se sintieron llenos de alegr&iacute;a y gritaron palabras del salmo 118 que en sus labios se convierten en una proclamaci&oacute;n mesi&aacute;nica: &iexcl;Hosanna! Bendito el que viene en el nombre del Se&ntilde;or&rdquo; Mc 11,9s)<br /><br />Podemos reconocer en la exclamaci&oacute;n &iexcl;Hosanna! una expresi&oacute;n de alabanza jubilosa a Dios en el momento de aquella entrada; la esperanza de que hubiera llegado la hora del Mes&iacute;as y el momento de petici&oacute;n de que fuera instaurado el reinado de Dios sobre Israel. Alabanza a Jes&uacute;s, al que se saludo como al que viene en nombre de Dios como el Esperado y el Anunciado por todas las promesas.<br /><br />Entra en Jerusal&eacute;n sentado sencillamente sobre un pollino, como un pr&iacute;ncipe de la paz, como un rey espiritual, como un salvador de las almas para consumar su Misterio pascual.<br /><br />La celebraci&oacute;n de este domingo nos introduce en el misterio de la Semana Santa con una doble significaci&oacute;n. Por una parte, rememora aquella entrada triunfal de Jes&uacute;s en Jerusal&eacute;n, cuando acompa&ntilde;ado de sus disc&iacute;pulos y amigos es reconocido como el rey que entra en su ciudad; por otra, escuchamos el relato de la pasi&oacute;n que finaliza record&aacute;ndonos la sepultura de Jes&uacute;s.<br /><br />Las palmas anticipan la victoria de Cristo, la lectura de la pasi&oacute;n, nos mueve adentrarnos en el camino de la humillaci&oacute;n y sacrificio de Jes&uacute;s que nos ha tra&iacute;do esa alegr&iacute;a con su resurrecci&oacute;n. Ambos aspectos est&aacute;n sintetizados en el himno de san Pablo, donde se habla de su humillaci&oacute;n hasta la muerte y posterior exaltaci&oacute;n, que a su nombre debe doblarse toda rodilla.<br />&#8203;<br />El misterio de este d&iacute;a nos invita a acompa&ntilde;ar a Jes&uacute;s, desde su entrada en Jerusal&eacute;n hasta su resurrecci&oacute;n. Es un camino que no finaliza en la muerte, sino que contin&uacute;a con la resurrecci&oacute;n.<br /></div>  <div class="paragraph" style="text-align:center;"><strong style="color:rgb(42, 42, 42)"><em>Lecturas:</em></strong><br /><span style="color:rgb(55, 55, 55)">Is 50, 4-7<br />Flp 2, 6-11<br />Mc 14, 1&ndash;15, 47<br /></span></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[V Domingo de Cuaresma]]></title><link><![CDATA[https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/v-domingo-de-cuaresma9050808]]></link><comments><![CDATA[https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/v-domingo-de-cuaresma9050808#comments]]></comments><pubDate>Sat, 16 Mar 2024 18:15:56 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/v-domingo-de-cuaresma9050808</guid><description><![CDATA[       ATRAER&Eacute; A TODOS HACIA M&Iacute;&nbsp;&nbsp;  JN 12, 20-33&#8203;  &#8203;Este evangelio anuncia ese eje que habla de lo que suceder&aacute; aqu&iacute; y all&aacute;. En este texto evang&eacute;lico el Se&ntilde;or cierra los tiempos de la Encarnaci&oacute;n y abre los tiempos escatol&oacute;gicos, cierra el ahora y nos muestra lo que suceder&aacute; en la Gloria. Ha llegado la Hora.Estamos ante una escena dram&aacute;tica en la que una multitud rodea a la persona de Jes&uacute;s,  [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://www.monasteriodelaconversion.com/uploads/1/0/6/0/106021/published/cruz-icono.jpg?1710613307" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>  <h2 class="wsite-content-title" style="text-align:center;"><strong>ATRAER&Eacute; A TODOS HACIA M&Iacute;&nbsp;&nbsp;</strong></h2>  <div class="paragraph" style="text-align:center;"><strong>JN 12, 20-33</strong><br />&#8203;</div>  <div class="paragraph">&#8203;Este evangelio anuncia ese eje que habla de lo que suceder&aacute; aqu&iacute; y all&aacute;. En este texto evang&eacute;lico el Se&ntilde;or cierra los tiempos de la Encarnaci&oacute;n y abre los tiempos escatol&oacute;gicos, cierra el ahora y nos muestra lo que suceder&aacute; en la Gloria. Ha llegado la Hora.<br />Estamos ante una escena dram&aacute;tica en la que una multitud rodea a la persona de Jes&uacute;s, camina desde la periferia hacia el centro, queriendo ver y escuchar&aacute; palabras extra&ntilde;as, parad&oacute;jicas, contra lo que ven. Responder&aacute; Jes&uacute;s al deseo del hombre, pero la respuesta ser&aacute; totalmente inesperada.<br />Es la hora de la epifan&iacute;a del Se&ntilde;or. rompiendo todos los esquemas esperados del Mes&iacute;as. Lo ver&aacute;n en el quicio entre la muerte y la Vida.<br />&nbsp;<br /><strong>LA PREGUNTA DE LOS GRIEGOS (v. 21)</strong><br />Como los pastores en Bel&eacute;n (&ldquo;Venite, venite in Bethleem. Natum <em>videte,</em> regem angelororum&rdquo;), como tantos otros a lo largo de vida como los griegos, este es el deseo del hombre: VER A DIOS (Ex 33, 20). El antiguo testamento concluye con el mismo deseo (&ldquo;Mu&eacute;stranos tu rostro&rdquo;, salm 80, 7; salm 27, 8) que estos jud&iacute;os de habla griega o gentiles del Imperio romano, pros&eacute;litos o temerosos de Dios, expresan a los disc&iacute;pulos de Jes&uacute;s.<br />Y este mundo que se acerca a &Eacute;l solo le ver&aacute; tras la muerte en cruz. Lo ver&aacute;n en breve porque la Pasi&oacute;n es cercana, es el AHORA del Hijo del hombre<br />&nbsp;<br /><strong>UNA MUERTE FECUNDA (vv. 23-26)</strong><br />Jes&uacute;s, nunca indiferente a nuestras b&uacute;squedas, dar&aacute; una respuesta sobre lo que supone su muerte a trav&eacute;s de la par&aacute;bola del grano que muere (v. 24), advirtiendo que ser&aacute; necesario que el grano muera para que surja la vida, pero tambi&eacute;n ser&aacute; necesaria la soledad de un solo grano para que esa vida que surge sea fecunda, d&eacute; mucho fruto. La soledad y la muerte, ser&aacute;n el paso necesario.<br />La par&aacute;bola y el logion (vv. 25-26) destinado a sus disc&iacute;pulos que quieren seguirle hasta la cruz: quienes pretendan seguirle manteniendo una existencia autocentrada en s&iacute; mismos, &nbsp;controlando y exigiendo los propios fines, deseando el &eacute;xito y la autosatisfacci&oacute;n, perder&aacute; la Vida. &ldquo;El que ama su vida, la pierde&rdquo; (v. 25) y &ldquo;si alguno quiere servirme, que me siga&rdquo; (v. 26). Solo el seguimiento, hasta el abajamiento y la muerte en cruz, conduce a la uni&oacute;n profunda con Cristo y con el Padre.<br />&nbsp;<br /><strong>EL QUE BAJ&Oacute; SER&Aacute; ALZADO (vv. 27-28)</strong><br />Hay que bajar hasta la angustia dram&aacute;tica de Getseman&iacute;, hasta la lucha m&aacute;s &iacute;ntima entre la muerte y la Vida, acoger la turbaci&oacute;n ante el afrontamiento de la muerte, soportar los gritos de miedo y dolor (v. 27c; Salm 6, 5b) y decir con Jes&uacute;s &ldquo;Para esto he venido&rdquo; y dejar a Dios la &uacute;ltima palabra. Ser&aacute; preciso un absoluto abajamiento y dejar que sea Dios quien responda a la fidelidad.<br />El Padre, que tiene la iniciativa, tendr&aacute; tambi&eacute;n la &uacute;ltima Palabra. (v. 28). &nbsp;Se alzar&aacute; la cruz en la que yace el Hijo pero no solo para que quien le mire se sane (Num 21, 4-9) y sea eso lo que provoque la atracci&oacute;n de todas las miradas hacia &Eacute;l. &iexcl;Es el Padre quien alza al Hijo, recogi&eacute;ndolo del polvo de la muerte (salm 113, 7-8; 1Sam 2, 8), glorific&aacute;ndolo, reconoci&eacute;ndolo, acogiendo su entrega total a su Voluntad por amor a los hombres!<br />&nbsp;<br /><strong>ATRAER&Eacute; A TODOS HACIA M&Iacute; (v. 32)</strong><br />Y, entonces, s&iacute;, atraer&aacute; a todos hacia s&iacute;, porque el Padre ha reconciliado en Cristo todas las cosas (2 Cor 5-8), porque el Padre ha contemplado la obediencia filial por un amor sin l&iacute;mites, porque el Padre ha entregado a su Hijo para rescate de todos y el Hijo ha dado hasta la &uacute;ltima gota de sangre. El Padre lo ha alzado, lo ha elevado sobre la tierra, le ha glorificado y le ha dado el Nombre sobre todo Nombre (Fil 2, 9-11).<br />El S&iacute; del Hijo al Padre ha sido respondido por el S&iacute; del Padre al Hijo y a la Humanidad y a todo lo creado. &ldquo;He aqu&iacute; que hago nuevas todas las cosas&rdquo;, porque todo lo perd&iacute; por amor a mi Padre y a vosotros. &iexcl;Si todos los dramas y las tragedias de este mundo tuvieran este final! En &Eacute;l tenemos la &uacute;nica posibilidad. Sigui&eacute;ndole a &Eacute;l, la muerte, el grano de trigo ca&iacute;do en tierra, perder la vida por &Eacute;l, entregarla en la invisibilidad de lo cotidiano, en el compromiso m&aacute;s sincero de amor al Padre y a los hermanos, en la voluntad de bondad y amor a todos, a los m&aacute;s d&eacute;biles y peque&ntilde;os, &nbsp;abrir&aacute;n nuestros ojos para ver a Jes&uacute;s, al Hijo Amado, Dador de la Vida que no muere.</div>  <div class="paragraph" style="text-align:center;"><strong style="color:rgb(42, 42, 42)"><em>Lecturas:</em></strong><br /><span style="color:rgb(55, 55, 55)">Jer 31, 31-34<br />Heb 5, 7-9<br />Jn 12, 20-33<br /></span></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[IV Domingo de Cuaresma-Domingo de la Alegría]]></title><link><![CDATA[https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/iv-domingo-de-cuaresma-domingo-de-la-alegria]]></link><comments><![CDATA[https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/iv-domingo-de-cuaresma-domingo-de-la-alegria#comments]]></comments><pubDate>Sat, 09 Mar 2024 08:45:59 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/iv-domingo-de-cuaresma-domingo-de-la-alegria</guid><description><![CDATA[       Henry Ossawa Tanner (1859 - 1937)&nbsp;Nicodemus&nbsp;(1899)  Este domingo es un canto a la misericordia de Dios. De aqu&iacute;, su nombre: el domingo de la alegr&iacute;a, porque &ldquo;el Se&ntilde;or ha estado grande con nosotros y estamos alegres&rdquo;.&nbsp;Se habla constantemente, en cada una de las lecturas, del movimiento de condescendencia de Dios hacia nosotros. A lo largo de la historia de la humanidad, y en nuestra peque&ntilde;a historia personal, hemos intentado una y otra [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://www.monasteriodelaconversion.com/uploads/1/0/6/0/106021/tanner-full-version-of-jesus-and-nicodemus_orig.jpg" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>  <div class="paragraph" style="text-align:center;"><span>Henry Ossawa Tanner (1859 - 1937)&nbsp;</span><em><span>Nicodemus&nbsp;</span></em><span>(1899)</span></div>  <div class="paragraph">Este domingo es un canto a la misericordia de Dios. De aqu&iacute;, su nombre: el domingo de la alegr&iacute;a, porque &ldquo;el Se&ntilde;or ha estado grande con nosotros y estamos alegres&rdquo;.<br />&nbsp;<br />Se habla constantemente, en cada una de las lecturas, del movimiento de condescendencia de Dios hacia nosotros. A lo largo de la historia de la humanidad, y en nuestra peque&ntilde;a historia personal, hemos intentado una y otra vez ascender, escalar, subir alto, conquistarnos un nombre, cumplir el deseo de S&iacute;sifo: robar el fuego de los dioses. Pensamos, tantas veces, que la felicidad ansiada es una conquista, que podemos conseguir por nuestras fuerzas la cercan&iacute;a con Dios que anhelamos. Y, una y otra vez, nos topamos con un imposible: &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n subir&aacute; de nosotros al cielo&hellip;? &iquest;Qui&eacute;n ir&aacute; por nosotros al otro lado del mar a buscarlo? (cf. Dt 30, 12-13)<br />&nbsp;<br />En realidad, &ldquo;nadie ha subido al cielo&rdquo;, ha sido &Eacute;l quien ha bajado del cielo (cf. Jn 3,13).<br />Como un padre que contempla los pasos inseguros de su peque&ntilde;o, Dios mira al pueblo con cari&ntilde;o. Le sostiene, incluso, en sus esfuerzos y fracasos con compasi&oacute;n y se inclina, una y otra vez, se abaja, le visita, se acerca y se da, finalmente, en su Hijo (cf. 2 Cro 36, 15).<br />&nbsp;<br />Hoy es un d&iacute;a para contemplar el don de Dios: &ldquo;Tanto am&oacute; Dios al mundo que entreg&oacute; a su Hijo&rdquo; (Jn 3,16). Don de benevolencia, condescendencia, pura gracia, inmensa riqueza de gracia (cf. Ef 2, 4-5).<br />&nbsp;<br />En el Evangelio seg&uacute;n san Juan, el movimiento de abajamiento de Dios y de ascenso del hombre se reconcilian en la cruz: al levantarse Cristo sobre la cruz (esto anuncia y significa la referencia al signo de Mois&eacute;s del estandarte de la serpiente en el desierto) ha descendido hasta lo m&aacute;s profundo de lo humano. As&iacute;, cielo y tierra se abrazan y Dios y el hombre se encuentran (cf. Jn 3,14-15).&nbsp;<br />&nbsp;<br />Hoy es un d&iacute;a para contemplar el Misterio de Amor Dios, rico en misericordia, que rompe con todas nuestras estrategias de m&eacute;rito, conquista, intento y, por lo tanto, fracaso, l&iacute;mite, pecado y frustraci&oacute;n. Porque la gran verdad es que no podemos salvarnos, sino que &ldquo;por pura gracia est&aacute;is salvados&rdquo; (Ef 2, 5).<br />&nbsp;<br />Contempla, por tanto, a Jesucristo levantado-abajado sobre la cruz. Contempla la Gracia, acoge la Misericordia.&nbsp;&nbsp;<br /></div>  <div class="paragraph" style="text-align:center;"><strong><em style="color:rgb(42, 42, 42)">Lecturas:</em></strong><br /><span style="color:rgb(55, 55, 55)">2 Cr 36, 14-16. 19-23<br />Ef 2, 4-10<br />Jn 3, 14-21</span></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[III Domingo de Cuaresma]]></title><link><![CDATA[https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/iii-domingo-de-cuaresma7236995]]></link><comments><![CDATA[https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/iii-domingo-de-cuaresma7236995#comments]]></comments><pubDate>Tue, 05 Mar 2024 15:07:30 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/iii-domingo-de-cuaresma7236995</guid><description><![CDATA[       La expulsi&oacute;n de los mercaderes (El Greco, Londres)  Queridos hermanos y hermanas en Cristo, este pasaje del Evangelio seg&uacute;n San Juan ofrece una visi&oacute;n profunda de la relaci&oacute;n entre Jes&uacute;s y el Templo de Jerusal&eacute;n. Nos invita a contemplar la actitud de Jes&uacute;s hacia la casa de su Padre y nos plantea preguntas importantes sobre nuestra propia relaci&oacute;n con Dios.En este relato, vemos a un Jes&uacute;s en&eacute;rgico y lleno de celo por la  [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://www.monasteriodelaconversion.com/uploads/1/0/6/0/106021/737px-el-greco-016_orig.jpg" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>  <div class="paragraph" style="text-align:center;"><strong><span><font size="5"><em>La expulsi&oacute;n de los mercaderes </em>(El Greco, Londres)</font></span></strong></div>  <h2 class="wsite-content-title" style="text-align:justify;"><font size="5">Queridos hermanos y hermanas en Cristo, este pasaje del Evangelio seg&uacute;n San Juan ofrece una visi&oacute;n profunda de la relaci&oacute;n entre Jes&uacute;s y el Templo de Jerusal&eacute;n. Nos invita a contemplar la actitud de Jes&uacute;s hacia la casa de su Padre y nos plantea preguntas importantes sobre nuestra propia relaci&oacute;n con Dios.<br />En este relato, vemos a un Jes&uacute;s en&eacute;rgico y lleno de celo por la casa de Dios. Al llegar al Templo, se encuentra con una escena que contradice el prop&oacute;sito sagrado del lugar: cambistas y vendedores de animales realizando transacciones en un espacio destinado a la oraci&oacute;n y la adoraci&oacute;n. La reacci&oacute;n de Jes&uacute;s es impactante: lleno de determinaci&oacute;n y justicia, voltea las mesas y expulsa a los vendedores de animales. &iquest;Por qu&eacute;? Porque el Templo se hab&iacute;a desviado de su prop&oacute;sito original.<br />Esta acci&oacute;n simboliza la necesidad de purificaci&oacute;n y renovaci&oacute;n en la relaci&oacute;n entre Dios y su pueblo. Jes&uacute;s, como verdadero adorador del Padre, nos recuerda la necesidad de purificar nuestros corazones y nuestras intenciones para acercarnos a Dios de manera sincera y aut&eacute;ntica. A menudo, en nuestras vidas, tambi&eacute;n necesitamos examinar nuestras actitudes y acciones para asegurarnos de que nuestro coraz&oacute;n est&eacute; alineado con la voluntad de Dios.<br />Los l&iacute;deres religiosos, perplejos por la autoridad de Jes&uacute;s, le piden una se&ntilde;al. En su respuesta, Jes&uacute;s menciona la destrucci&oacute;n y reconstrucci&oacute;n del templo en tres d&iacute;as, aludiendo prof&eacute;ticamente a su propia muerte y resurrecci&oacute;n. Aqu&iacute;, nos recuerda que su sacrificio es el nuevo y verdadero Templo, el lugar donde encontramos la salvaci&oacute;n y la reconciliaci&oacute;n con Dios.<br />Hermanos y hermanas, este pasaje nos desaf&iacute;a a reflexionar sobre la autenticidad de nuestra adoraci&oacute;n y el estado de nuestros corazones. &iquest;Estamos ofreciendo a Dios un culto sincero, o permitimos que aspectos mundanos contaminen nuestra relaci&oacute;n con &Eacute;l? Adem&aacute;s, Jes&uacute;s nos invita a mirar m&aacute;s all&aacute; de las apariencias y a comprender las profundidades de su sacrificio redentor.<br />A medida que continuamos nuestro camino cuaresmal, este pasaje nos anima a renovar nuestro compromiso con Dios, a buscar la pureza en nuestra adoraci&oacute;n y a acercarnos al misterio pascual de la muerte y resurrecci&oacute;n de Jesucristo. Que el Se&ntilde;or nos gu&iacute;e en este tiempo de reflexi&oacute;n y preparaci&oacute;n, para que podamos experimentar la plenitud de su amor y misericordia.</font></h2>  <div class="paragraph" style="text-align:center;"><em style="color:rgb(42, 42, 42)">Lecturas:</em><br /><span style="color:rgb(55, 55, 55)">Ex 20, 1-17<br />1 Cor 1, 22-25<br />Jn 2, 13-25<br /></span></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[II Domingo de Cuaresma]]></title><link><![CDATA[https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/ii-domingo-de-cuaresma1465461]]></link><comments><![CDATA[https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/ii-domingo-de-cuaresma1465461#comments]]></comments><pubDate>Sun, 25 Feb 2024 11:27:26 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/ii-domingo-de-cuaresma1465461</guid><description><![CDATA[&#8203;Sali&oacute; una voz de la nube:&ldquo; Este es mi Hijo amado, escuchadle&rdquo;         En este segundo domingo de cuaresma, del ciclo B, la liturgia de la Palabra nos pone de protagonista al Padre, quien, con su voluntad libre y amorosa, ha entregado como ofrenda para la salvaci&oacute;n del mundo, a su propio Hijo.En la primera lectura, Abraham, , modelo de los creyentes, es mostrado como Padre tanto al responder a la llamada de Dios, como al disponerse a sacrificar a su Hijo.(1) Este  [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<h2 class="wsite-content-title" style="text-align:center;">&#8203;Sali&oacute; una voz de la nube:<br />&ldquo; Este es mi Hijo amado, escuchadle&rdquo;</h2>  <div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://www.monasteriodelaconversion.com/uploads/1/0/6/0/106021/captura-de-pantalla-2024-02-25-123002_orig.jpg" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>  <div class="paragraph">En este segundo domingo de cuaresma, del ciclo B, la liturgia de la Palabra nos pone de protagonista al Padre, quien, con su voluntad libre y amorosa, ha entregado como ofrenda para la salvaci&oacute;n del mundo, a su propio Hijo.<br /><br />En la primera lectura, Abraham, , modelo de los creyentes, es mostrado como Padre tanto al responder a la llamada de Dios, como al disponerse a sacrificar a su Hijo.(<font size="4">1)</font> Este sacrificio del Hijo hecho por el Padre, tiene otro eco en la carta de San Pablo, quien expresa que &ldquo;Dios entreg&oacute; a la muerte, a su Hijo por nosotros&rdquo;(<font size="4">2)</font><br /><br />En este sentido toda la palabra de este domingo nos resalta la ofrenda que Dios Padre hace por nuestra salvaci&oacute;n; Dios Padre ofrece a su propio Hijo muy amado.<br /><br />El Padre y el Hijo est&aacute;n &iacute;ntimamente unidos en este plan de salvaci&oacute;n marcado en la entrega hasta el extremo, hasta la cruz. Son muchas las veces en las que Jes&uacute;s menciona a su Padre como gu&iacute;a de sus palabras o sus acciones: &ldquo;El Padre me ha enviado&rdquo;, &ldquo;S&oacute;lo el Padre que est&aacute; en los cielos lo recompensar&aacute;&rdquo;, &ldquo;Mi alimento es hacer la voluntad del Padre&rdquo;..., Y en otras ocasiones, Jes&uacute;s se retira a la monta&ntilde;a para hablar con el Padre buscando ese espacio de intimidad en medio de su predicaci&oacute;n.<br /><br />El Padre manifest&oacute; siempre en la historia de la salvaci&oacute;n su fidelidad y compa&ntilde;&iacute;a en el camino a la tierra prometida, en medio del desierto. As&iacute; pues, en el relato del &eacute;xodo, Dios iba delante de su pueblo para guiarlos por el camino, de d&iacute;a como una columna de nube, una nube que nunca se apart&oacute; de su pueblo y que expres&oacute; la fidelidad de Dios, la compa&ntilde;&iacute;a, la custodia y el poder del Padre que pidi&oacute; un &ldquo;imposible&rdquo; para todo un pueblo. Por ello la nube es expresi&oacute;n de la presencia de Dios de su majestad, de su fuerza, de su eternidad. No es casualidad que en este evangelio se resalte que la voz sali&oacute; de la nube, y esta voz era la voz de Padre. &iexcl;Podemos imaginar el asombro de Pedro, Santiago y Juan que seguramente reconocer&iacute;an en la nube la presencia divina de Dios, adem&aacute;s de escuchar la voz!<br /><br />Por otro lado, los disc&iacute;pulos vieron a El&iacute;as y a Mois&eacute;s y con esta imagen se rescata la recapitulaci&oacute;n de todas las cosas en Cristo, toda la historia de la salvaci&oacute;n, la ley y las profec&iacute;as tienen un sentido aqu&iacute; y ahora, en esta monta&ntilde;a porque el que brilla como luz sin ocaso es el Hijo Amado que el Padre entregar&aacute; como gran ofertorio para la Salvaci&oacute;n del mundo.<br /><br />Podemos comprender que los disc&iacute;pulos estuvieran asustados, ya que en unos cuanto segundos se les hab&iacute;a revelado mucho de la intimidad del coraz&oacute;n del Padre y del Hijo, podemos comprender el &iacute;mpetu de Pedro que querer permanecer en este espacio de belleza y gloria, pero es muy importante que en este domingo nos quedemos con la petici&oacute;n que hace el padre a estos disc&iacute;pulos que hoy somos toda la Iglesia: &ldquo;Es mi Hijo Amado, ESCUCHADLE&rdquo;<br /><br />(1) Misal Romano, introducci&oacute;n al segundo domingo de cuaresma.<br />(2) Rom.8,32</div>  <div class="paragraph" style="text-align:center;"><em style="color:rgb(42, 42, 42)">Lecturas:</em><br /><span style="color:rgb(55, 55, 55)">Gn 22, 1-2. 9-13. 15-18<br />Rm 8, 31b-34<br />Mc 9, 2-10<br /></span></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[I Domingo de Cuaresma]]></title><link><![CDATA[https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/i-domingo-de-cuaresma1093874]]></link><comments><![CDATA[https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/i-domingo-de-cuaresma1093874#comments]]></comments><pubDate>Sat, 17 Feb 2024 10:11:53 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/i-domingo-de-cuaresma1093874</guid><description><![CDATA[       &ldquo;Se ha cumplido el tiempo. Convert&iacute;os y creed en el Evangelio&rdquo;  En el primer Domingo de Cuaresma se nos invita a entrar y a permanecer con Cristo en el desierto.La invitaci&oacute;n viene de lo Alto, no se trata de una iniciativa nuestra, sino del deseo del coraz&oacute;n del Padre de encontrarse con nosotras.&Eacute;l nos atrae hacia S&iacute; por la fuerza de su Esp&iacute;ritu que nos empuja, nos impulsa, nos mueve a entrar en el desierto: &ldquo;Lev&aacute;ntate, oh [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://www.monasteriodelaconversion.com/uploads/1/0/6/0/106021/satan-tempts-jesus-gettyimages-463967715-5808f7b65f9b58564c318113-1_orig.jpg" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>  <h2 class="wsite-content-title" style="text-align:center;"><span style="color:rgb(42, 42, 42)">&ldquo;Se ha cumplido el tiempo. Convert&iacute;os y creed en el Evangelio&rdquo;</span></h2>  <div class="paragraph">En el primer Domingo de Cuaresma se nos invita a e<strong>ntrar y a permanecer con Cristo en el desierto.</strong><br />La invitaci&oacute;n viene de lo Alto, no se trata de una iniciativa nuestra, sino del deseo del coraz&oacute;n del Padre de encontrarse con nosotras.<br />&Eacute;l nos atrae hacia S&iacute; por la fuerza de su Esp&iacute;ritu que nos empuja, nos impulsa, nos mueve a entrar en el desierto: &ldquo;Lev&aacute;ntate, oh Amada m&iacute;a, Hermosa m&iacute;a y ven&rdquo; (Cant 2,18).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br />En los vers&iacute;culos previos al evangelio de hoy se nos narra el bautismo de Jes&uacute;s, donde se manifest&oacute; su identidad m&aacute;s profunda: &ldquo;T&uacute; eres mi hijo amado. En ti me complazco&rdquo; (Mc 1, 12). Solo viviendo en la certeza del Amor del Padre, en la confianza que nace de la condici&oacute;n de hijos, del descanso de sabernos custodiados y cuidados por un Amor Primero e incondicional se puede entrar en el desierto.<br />No podemos enga&ntilde;arnos. Entrar en el desierto nos da miedo, es peligroso. La soledad, el silencio, la desnudez, las condiciones adversas, los peligros&hellip; nos acechan y asustan. Es un lugar de inseguridad donde, si permanecemos, llegaremos a experimentar de un modo &uacute;nico la presencia &iacute;ntima del Padre: &ldquo;Nada temo porque t&uacute; vas conmigo&rdquo; (Sal 22). El salmo de este domingo nos ense&ntilde;a a orar en el desierto, a dirigirnos al Padre invocando su ternura, su misericordia. <strong>La br&uacute;jula de nuestros pasos en este lugar sin referencias es la oraci&oacute;n confiada: &ldquo;Se&ntilde;or, ens&eacute;&ntilde;ame tus caminos, instr&uacute;yeme en tus sendas&rdquo; </strong><strong>(Sal 24), </strong>pues no solo de pan vive el hombre.<br />Quedarse en el desierto cuarenta d&iacute;as supone combatir todos estos miedos, desplegar la paciencia, tomarse tiempo para repensar la existencia con sus luces y sus sombras, experimentar el hambre, asombrarse ante la inmensidad del cielo y dejar, finalmente, a Dios hacerse &iacute;ntimo y cercano, cuidarnos, servirnos...<strong> Es una verdadera experiencia de interioridad y amor en la total intemperie.</strong><br />Marcos es escueto en la descripci&oacute;n de esta experiencia de Jes&uacute;s, pero si nos lo leemos detenidamente y lo rumiamos&hellip; reconocemos la fuerza y el atractivo de esta experiencia espiritual: &ldquo;Se qued&oacute; en el desierto cuarenta d&iacute;as, siendo tentado por Satan&aacute;s; viv&iacute;a con las fieras y los &aacute;ngeles lo serv&iacute;an&rdquo;.<br /><strong>El desierto no es el fin, no es un lugar en el cual habitar para siempre. Es un tiempo de maduraci&oacute;n interior, un tiempo de fuerte experiencia espiritual de conversi&oacute;n para afrontar la misi&oacute;n y la vida cotidiana asentados y fundados en la alianza &iacute;ntima con el que sabemos est&aacute; y nos acompa&ntilde;a siempre.</strong><br />Atr&eacute;vete a entrar en esta cuaresma en el desierto. El Esp&iacute;ritu quiere conducirte a un desierto interior. Persevera en un espacio de soledad y silencio. Busca un tiempo y un lugar propicio que te adentre en la experiencia del desierto al inicio de la cuaresma para dejarte, realmente, renovar desde el coraz&oacute;n por la Palabra de Dios, por su Amor porque &ldquo;se ha cumplido el tiempo. Convert&iacute;os y creed en el Evangelio&rdquo;.&nbsp;</div>  <div class="paragraph" style="text-align:center;"><em>Lecturas:<br /></em><span style="color:rgb(55, 55, 55)">Gn 9, 8-15<br />1 Pt 3, 18-22<br />Mc 1, 12-15</span><br /></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Domingo VI del Tiempo Ordinario]]></title><link><![CDATA[https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/domingo-vi-del-tiempo-ordinario]]></link><comments><![CDATA[https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/domingo-vi-del-tiempo-ordinario#comments]]></comments><pubDate>Fri, 09 Feb 2024 10:32:21 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/domingo-vi-del-tiempo-ordinario</guid><description><![CDATA[       En el pasaje de este domingo, vemos a Jes&uacute;s realizar uno de los gestos m&aacute;s significativos de su tarea mesi&aacute;nica: se compadece, se acerca y toca al leproso, mostrando as&iacute; su preocupaci&oacute;n por los que sufren, los que est&aacute;n cargados de dolor, de miseria y de rechazo.&nbsp;Jes&uacute;s ve c&oacute;mo este leproso se acerca a &Eacute;l para pedirle la curaci&oacute;n. Los leprosos en aquella &eacute;poca eran como &ldquo;muertos vivientes&rdquo; ya que  [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://www.monasteriodelaconversion.com/uploads/1/0/6/0/106021/editor/e524f1f631a27ac12676f794428c9279.jpg?1707475330" alt="Foto" style="width:385;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>  <div class="paragraph">En el pasaje de este domingo, vemos a Jes&uacute;s realizar uno de los gestos m&aacute;s significativos de su tarea mesi&aacute;nica: se compadece, se acerca y toca al leproso, mostrando as&iacute; su preocupaci&oacute;n por los que sufren, los que est&aacute;n cargados de dolor, de miseria y de rechazo.<br />&nbsp;<br />Jes&uacute;s ve c&oacute;mo este leproso se acerca a &Eacute;l para pedirle la curaci&oacute;n. Los leprosos en aquella &eacute;poca eran como &ldquo;muertos vivientes&rdquo; ya que estaban privados de cualquier tipo de vida social, familiar, de trabajo e incluso de la pr&aacute;ctica de la religi&oacute;n. Eran absolutamente marginados del pueblo y no se pod&iacute;an acercar a nadie. Ten&iacute;an que anunciar su llegada con una campanilla para que la gente se apartara y no poder as&iacute; entrar en contacto con ellos.<br />&nbsp;<br />Jes&uacute;s, que conoc&iacute;a la soledad, el dolor, la marginaci&oacute;n de este leproso y todo lo que esto conlleva en la vida de una persona, le mira con compasi&oacute;n, abraza su dolor, lo hace suyo y no se queda indiferente, extiende su mano y lo toca para as&iacute;, curarlo, para liberarlo de esa esclavitud a la que hab&iacute;a estado sometido durante tantos y a&ntilde;os y darle la posibilidad de volver a entrar en el c&iacute;rculo de la sociedad.<br />&nbsp;<br />Es por esta raz&oacute;n, siguiendo la ley (Lev 13-14), que le pide que vaya al sacerdote a contar, a dar testimonio de su curaci&oacute;n, de lo que ha pasado, para que pueda recuperar la identidad como miembro del pueblo elegido de Dios.<br />&nbsp;<br />Y le pide otra cosa, que no diga nada de lo ocurrido fuera del sacerdote, que era el que deb&iacute;a ser informado. Esta petici&oacute;n, el leproso, no la pudo cumplir. Con grandes gritos y lleno de la alegr&iacute;a de la salvaci&oacute;n, anunci&oacute; por todas partes que estaba curado, haci&eacute;ndose de este modo testigo del Reino en medio de todos aquellos que no le hab&iacute;an acogido durante tantos a&ntilde;os.<br />&nbsp;<br />Hoy en d&iacute;a, en nuestra vida cotidiana, &iquest;qui&eacute;nes son los &ldquo;leprosos&rdquo; que tenemos a nuestro alrededor? Quiz&aacute; esta enfermedad en nuestro mundo de hoy no es algo que se distinga por las manchas en la piel, pero s&iacute; que podemos ver que siguen existiendo personas marginadas en nuestra sociedad a las que no dejamos entrar en nuestros c&iacute;rculos por miedos, sospechas, rechazos, marcados por las diferencias, por las ideolog&iacute;as, por gustos que quiz&aacute; no concuerdan con los nuestros.<br />&nbsp;<br />Siguiendo los pasos de Jes&uacute;s, pidamos la gracia de poder tener una mirada compasiva, una mirada que ve m&aacute;s all&aacute; de las diferencias y que es capaz de salir de s&iacute; misma para poder acercarse a los dem&aacute;s y acogerles, hacer nuestro su dolor, y ayudar a caminar en compa&ntilde;&iacute;a de otros, no en soledad. Hagamos posible que nuestras manos se extiendan para poder tender puentes que salven toda distancia y as&iacute; poder ser tambi&eacute;n nosotros testimonio en nuestro mundo de que es posible &ldquo;que todos sean uno para que el mundo crea&rdquo; (Jn 17, 21-23).<br />&nbsp;<br />Y tambi&eacute;n, en este domingo, entremos en nuestro coraz&oacute;n &iquest;cu&aacute;l es nuestra lepra? &iquest;qu&eacute; aspectos de nuestra vida son aquellos en los que le tenemos que pedir a Jes&uacute;s que nos cure y necesitamos escuchar de su boca que nos dice &ldquo;quiero, queda limpio&rdquo;? Dej&eacute;monos tocar por la gracia de Jes&uacute;s, abramos nuestro coraz&oacute;n a su paso, con humildad, poni&eacute;ndonos delante de &Eacute;l. Y aquellos que el Se&ntilde;or nos regale, no lo guardemos para nosotros, hagamos que los dem&aacute;s conozcan este Paso de Dios y puedan, de este modo, conocer, descubrir, que el Reino de Dios est&aacute; entre nosotros, que la gracia de Dios es para todos, que Jes&uacute;s no nos deja.<br /></div>  <div class="paragraph" style="text-align:center;"><strong style="color:rgb(42, 42, 42)"><em>Lecturas</em>:</strong><br /><span style="color:rgb(55, 55, 55)">Lv 13, 1-2. 44-46</span><br /><span style="color:rgb(55, 55, 55)">1 Cor 10, 31&ndash;11, 1</span><br />&#8203;<span style="color:rgb(55, 55, 55)">Mc 1, 40-45</span><br /></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Domingo V del Tiempo Ordinario]]></title><link><![CDATA[https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/domingo-v-del-tiempo-ordinario]]></link><comments><![CDATA[https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/domingo-v-del-tiempo-ordinario#comments]]></comments><pubDate>Fri, 02 Feb 2024 21:34:56 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/domingo-v-del-tiempo-ordinario</guid><description><![CDATA[       El Evangelio de Marcos contin&uacute;a la narraci&oacute;n del inicio de la actividad p&uacute;blica de Jes&uacute;s en Cafarna&uacute;n. Lo describe como un &uacute;nico d&iacute;a en que primero Jes&uacute;s ense&ntilde;a en la sinagoga y expulsa el esp&iacute;ritu inmundo de un hombre all&iacute; presente (que fue el evangelio del domingo pasado), y al salir, se dirige a la casa de Sim&oacute;n y Andr&eacute;s.Es el primer d&iacute;a de Jes&uacute;s, que es llamado &ldquo;el D&iacute;a [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://www.monasteriodelaconversion.com/uploads/1/0/6/0/106021/20240204-epiph5b-lr-healing-710x440px_orig.jpg" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>  <div class="paragraph">El Evangelio de Marcos contin&uacute;a la narraci&oacute;n del inicio de la actividad p&uacute;blica de Jes&uacute;s en Cafarna&uacute;n. Lo describe como un &uacute;nico d&iacute;a en que primero Jes&uacute;s ense&ntilde;a en la sinagoga y expulsa el esp&iacute;ritu inmundo de un hombre all&iacute; presente (que fue el evangelio del domingo pasado), y al salir, se dirige a la casa de Sim&oacute;n y Andr&eacute;s.<br /><br />Es el primer d&iacute;a de Jes&uacute;s, que es llamado &ldquo;el D&iacute;a &uacute;nico&rdquo;, el Sol que nos visita desde lo alto; que no conoce ocaso; que &ldquo;sale como el esposo de su alcoba a recorrer su camino&rdquo;; y es el que &ldquo;sana los corazones destrozados&rdquo; y &ldquo;venda sus heridas&rdquo; como rezamos en el salmo responsorial (Sal 146).<br />&nbsp;<br />Jes&uacute;s sana. En la sinagoga expulsa el demonio para sanar la relaci&oacute;n del hombre con Dios, con la Palabra que pronuncia con autoridad y con el gesto que realiza. Evangeliza, &ldquo;no tiene m&aacute;s remedio&rdquo;, como Pablo que recibir&aacute; su misma misi&oacute;n y lo describe como impulso irresistible en la Carta a los Corintios, que leemos como segunda lectura hoy. &ldquo;Por causa del Evangelio, para participar yo tambi&eacute;n de sus bienes&rdquo; (1Cor 9,23).<br />&nbsp;<br />Jes&uacute;s evangeliza, tambi&eacute;n saliendo de la sinagoga. No solo la casa de Dios es lugar de evangelizaci&oacute;n, sino todas las casas, pueblos, ciudades&hellip; Jes&uacute;s se dirige a la casa de Sim&oacute;n y Andr&eacute;s. Y sana. Sana a la suegra de Sim&oacute;n Pedro, trae la sanaci&oacute;n a nuestras relaciones primordiales, las m&aacute;s cercanas , las familiares.&nbsp;&nbsp;<br />&nbsp;<br />La suegra de Pedro est&aacute; con fiebre. Est&aacute; en cama. Postrada, como Job, en la primera lectura, que no pude con tanto sufrimiento. Se le hace eterna la noche, se encuentra sin fuerzas, falto de esperanza (Job 7,6). Tocado por Jes&uacute;s, la suegra se sana. La enferma que estuvo obligada a ser servida por otros, est&aacute; curada y puede volver a servir.&nbsp;<br /><br /><strong>Tocado por Jes&uacute;s, su enfermedad se transforma en servicio;</strong> as&iacute; como los obst&aacute;culos - llevados ante Jes&uacute;s - se vuelven oraci&oacute;n; las dificultades se convierten en posibilidad de ofrenda.&nbsp;<br />&nbsp;<br />Hay una bella poes&iacute;a sobre el servicio del poeta Rabindranath Tagore. Se titula &ldquo;Dorm&iacute;a y so&ntilde;aba&rdquo;. Dice as&iacute;:&nbsp;<br />Yo dorm&iacute;a y so&ntilde;aba que la vida era alegr&iacute;a.&nbsp;<br />Despert&eacute;, y vi que la vida era servicio.<br />Serv&iacute;, y vi que el servicio era alegr&iacute;a.<br />&nbsp;<br />El primer d&iacute;a de Jes&uacute;s no concluye, no tiene ocaso. La narraci&oacute;n contin&uacute;a con la madrugada en que Jes&uacute;s sale a orar, a solas, para prepararse a &ldquo;ir a otra parte&rdquo;. Su misi&oacute;n de evangelizar acaba de empezar porque &ldquo;para eso ha salido&rdquo;.<br />&nbsp;<br /><strong>Se&ntilde;or,&nbsp;t&oacute;canos, lev&aacute;ntanos, para que volvamos a servir</strong>. <strong>Danos la alegr&iacute;a del servicio.</strong> Haznos salir de nosotras mismas, imp&uacute;lsanos a evangelizar m&aacute;s all&aacute; de tu casa, en las casas, en las ciudades&hellip;ir a otra parte.<br /></div>  <div class="paragraph" style="text-align:center;"><strong style="color:rgb(42, 42, 42)"><em>Lecturas</em>:</strong><br />Job 7,1-4. 6-7<br />Sal 146<br />1Cor 9,16-19. 22-23<br />Mc 1,29-39<br /><br /></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Domingo IV del Tiempo Ordinario]]></title><link><![CDATA[https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/domingo-iv-del-tiempo-ordinario]]></link><comments><![CDATA[https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/domingo-iv-del-tiempo-ordinario#comments]]></comments><pubDate>Fri, 26 Jan 2024 11:45:44 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/domingo-iv-del-tiempo-ordinario</guid><description><![CDATA[       "&iexcl;C&aacute;llate y sal de &eacute;l!"  En el evangelio de este domingo, Marcos subraya el impacto que produc&iacute;a en la gente la ense&ntilde;anza de Jes&uacute;s. &iexcl;Es curioso! Asisten a un exorcismo y, sin embargo, lo que le impresiona a la gente no es la acci&oacute;n de Jes&uacute;s, sino su ense&ntilde;anza. En este caso, la curaci&oacute;n s&oacute;lo intenta reforzar la autoridad con que Jes&uacute;s habla. &iexcl;Nadie ha visto nunca nada semejante! El asombro les vi [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://www.monasteriodelaconversion.com/uploads/1/0/6/0/106021/5c0d336c5b44338fdbadc33008f0acfb_orig.jpg" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>  <h2 class="wsite-content-title" style="text-align:center;"><span style="color:rgb(55, 55, 55)">"&iexcl;C&aacute;llate y sal de &eacute;l!"</span></h2>  <div class="paragraph">En el evangelio de este domingo, Marcos subraya el impacto que produc&iacute;a en la gente la ense&ntilde;anza de Jes&uacute;s. &iexcl;Es curioso! Asisten a un exorcismo y, sin embargo, lo que le impresiona a la gente no es la acci&oacute;n de Jes&uacute;s, sino su ense&ntilde;anza. En este caso, la curaci&oacute;n s&oacute;lo intenta reforzar la autoridad con que Jes&uacute;s habla. &iexcl;Nadie ha visto nunca nada semejante! El asombro les viene no por esta sanaci&oacute;n que ha tenido &eacute;xito, sino que lo que verdaderamente les asombra y suscita su verdadero inter&eacute;s es reconocer a un hombre que es capaz de hablar con una autoridad real y verdadera, porque lo que dice se cumple. Una ense&ntilde;anza poderosa y hasta extra&ntilde;a, algo totalmente nuevo. As&iacute;, de este modo, en Jes&uacute;s quedan ligadas fuertemente entre s&iacute; tres palabras: ense&ntilde;anza, autoridad y novedad.<br /><br />&iquest;Qu&eacute; significa este nuevo modo de ense&ntilde;ar con autoridad? En el evangelio no se nos dice nada sobre esta ense&ntilde;anza, porque lo importante para Marcos es dirigir nuestra atenci&oacute;n hacia aquel que ense&ntilde;a: "Pero &iquest;qui&eacute;n es este hombre?". Cada evangelista tiene una manera especial de resaltar un rasgo o un aspecto de la vida y ministerio de Jes&uacute;s. Marcos, en su evangelio, habla muy poco de los discursos y de las palabras concretas que dirig&iacute;a Jes&uacute;s a los que le escuchaban. &Eacute;l nos va revelando de manera progresiva qui&eacute;n es Jes&uacute;s y qu&eacute; representa. Su evangelio es un di&aacute;logo constante entre la realidad que tiene Jes&uacute;s frente a s&iacute; y su manera de relacionarse con ella. Haciendo que hablen m&aacute;s los hechos que las palabras, nos quiere hacer ver c&oacute;mo, a trav&eacute;s de la actuaci&oacute;n de Jes&uacute;s, el reino de Dios se abre paso en forma de curaci&oacute;n, de liberaci&oacute;n y de perd&oacute;n.<br />Ense&ntilde;aba "con autoridad" &iquest;De d&oacute;nde le ven&iacute;a esa autoridad? &iquest;En qu&eacute; captaban los oyentes la verdad de sus palabras? La gente se admira no de que Jes&uacute;s intervenga en la reuni&oacute;n, sino del modo de hacerlo: "con autoridad". Es decir, con convicci&oacute;n, con fuerza, con firmeza, con profunda fe, con alegr&iacute;a.<br /><br />Nos quejamos de la crisis de autoridad actual. Los padres, los profesores, las instituciones, los medios de comunicaci&oacute;n... han perdido credibilidad. Nuestra generaci&oacute;n, como la del tiempo de Jes&uacute;s, est&aacute; cansada de tanto o&iacute;r hablar discursos que no significan nada. Miles de palabras resuenan en nuestros o&iacute;dos, pronunciadas muchas veces con t&eacute;cnicas de persuasi&oacute;n, tratando de convencernos de su verdad. Pero, frecuentemente, nos damos cuenta de que nos mienten, de que buscan manipularnos, porque en el fondo son mera palabrer&iacute;a. Cada vez es m&aacute;s dif&iacute;cil encontrar las palabras adecuadas o los discursos con el peso suficiente para calarnos hasta dentro, que nos convenzan por su verdad, por su honestidad, por su sabidur&iacute;a, por su deseo verdadero de buscar el bien com&uacute;n y no los intereses personales. Todo esto, como cristianos, nos tiene que llevarnos a preguntar. Y, yo, &iquest;c&oacute;mo vivo y comunico la belleza del Evangelio?, &iquest;Existe autoridad en mis palabras, en mi modo de ser, de situarme ante la realidad?<br /><br /><strong>Jes&uacute;s, habla con autoridad que, en su caso, es todo lo contrario de hablar autoritariamente.</strong> Sus palabras no sentaban sentencias vac&iacute;as, sino que abr&iacute;an las puertas hacia la vida eterna, verdadera, plena. S<strong>e mostraba como una luz que se enciende</strong>, que sirve a todos los que quieren ver, p<strong>ero que no se impone</strong>: "El que tenga o&iacute;dos para o&iacute;r -dec&iacute;a- que oiga". Y no mandaba caer fuego del cielo para los que no le escuchaban. Porque el que se opone a la verdad ya tiene su castigo. <strong>La Palabra tenemos que encontrarla en las actitudes del que habla, en el mundo interior que manifiesta</strong>, en la vida que se percibe detr&aacute;s de sus palabras. <strong>Siempre que hablamos en nombre de Dios y tratamos de ser fieles a su palabra, hablamos con autoridad</strong>. No con la nuestra: es la misma autoridad de Dios la que da fuerza a nuestras palabras. Siempre que proclamamos la Palabra, siempre que reproducimos fielmente el mensaje evang&eacute;lico, siempre que con nuestra vida transparente damos testimonio de nuestra fe, Dios habla a trav&eacute;s nuestro, y nuestras palabras participan de aquella autoridad con la que hablaba Jes&uacute;s.<br /><br />La autoridad de Jes&uacute;s est&aacute; asentada en que &Eacute;l es el "enviado" de Dios, en que su Palabra y su vida forman una unidad plena porque no dice nada que no est&eacute; haciendo ya, porque sus palabras brotaban de una experiencia profunda que confirmaba con su vida.<br /><br />Los doctores de la ley se limitaban a repetir lo aprendido, quiz&aacute; sin mucha convicci&oacute;n personal, y no trataban de ponerlo en pr&aacute;ctica. Reduc&iacute;an todo a unas normas de cumplimiento externo que no daban vida a nadie, ni siquiera a ellos mismos, y sin embargo exig&iacute;an duramente en sus predicaciones y ense&ntilde;anzas. Esto nos invita a pensar hoy, &iquest;Y nosotros? &iquest;Creemos de verdad lo que decimos u o&iacute;mos? &iquest;Estamos convencidos?, &iquest;nuestra vida da un testimonio coherente de lo que predican nuestros labios?<br /><br />Jes&uacute;s, principalmente, no ense&ntilde;a nada verbalmente: se muestra a s&iacute; mismo. La autoridad con la que habla, nace de su fidelidad a la Palabra. Depende de sus obras. As&iacute; suceder&aacute; tambi&eacute;n con nosotros, s&oacute;lo comunicaremos la fe si somos creyentes; descubriremos la salvaci&oacute;n a los dem&aacute;s si nos sentimos salvados; anunciaremos la liberaci&oacute;n si estamos trabajando por ella. Esta nueva ley, este nuevo obrar que nos ense&ntilde;a hoy Jes&uacute;s s&oacute;lo es posible vivirlo y transmitirlo a los dem&aacute;s si en nosotros mismos siempre unimos estas dos realidades; el mensaje y la vida.<br />&#8203;<br />Pid&aacute;mosle juntos al Se&ntilde;or, que nos ayude en este camino y que nos ense&ntilde;e a arraigar de todo coraz&oacute;n este amor y fidelidad a su Palabra en nuestra vida. S&oacute;lo as&iacute; nuestra vida podr&aacute; ser un testimonio aut&eacute;ntico de vida cristiana.</div>  <div class="paragraph" style="text-align:center;"><strong style="color:rgb(42, 42, 42)"><em>Lecturas</em>:</strong><br /><br /><span style="color:rgb(55, 55, 55)">Dt 18, 15-20</span><br /><span style="color:rgb(55, 55, 55)">1 Cor 7, 32-35</span><br />&#8203;<span style="color:rgb(55, 55, 55)">Mc 1, 21-28</span><br /></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Domingo III del Tiempo Ordinario-Domingo de la Palabra]]></title><link><![CDATA[https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/domingo-iii-del-tiempo-ordinario-domingo-de-la-palabra]]></link><comments><![CDATA[https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/domingo-iii-del-tiempo-ordinario-domingo-de-la-palabra#comments]]></comments><pubDate>Sat, 20 Jan 2024 10:34:16 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://www.monasteriodelaconversion.com/comentar-la-palabra/domingo-iii-del-tiempo-ordinario-domingo-de-la-palabra</guid><description><![CDATA[       &ldquo;Este es el tiempo del cumplimiento&rdquo; (Mc 1, 15)  En este III Domingo del tiempo Ordinario, la Iglesia celebra dos hechos importantes: por un lado nos encontramos en medio de&nbsp; la Semana de Oraci&oacute;n por la Unidad de los Cristianos, estamos celebrando la Semana Ecum&eacute;nica, profundizando el&nbsp; tema &ldquo;Amar&aacute;s al Se&ntilde;or tu Dios... y a tu pr&oacute;jimo como a ti mismo&rdquo; (Lucas 10, 27). Con la peculiaridad a&ntilde;adida de que este a&ntilde; [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://www.monasteriodelaconversion.com/uploads/1/0/6/0/106021/coventry-fish-710-e1702582349969_orig.jpg" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>  <h2 class="wsite-content-title" style="text-align:center;"><strong>&ldquo;Este es el tiempo del cumplimiento&rdquo; (<font size="5">Mc 1, 15)</font></strong></h2>  <div class="paragraph">En este III Domingo del tiempo Ordinario, la Iglesia celebra dos hechos importantes: por un lado nos encontramos en medio de&nbsp; la Semana de Oraci&oacute;n por la Unidad de los Cristianos, estamos celebrando la Semana Ecum&eacute;nica, profundizando el&nbsp; tema <em>&ldquo;Amar&aacute;s al Se&ntilde;or tu Dios... y a tu pr&oacute;jimo como a ti mismo&rdquo; </em>(Lucas 10, 27). Con la peculiaridad a&ntilde;adida de que este a&ntilde;o el Papa Francisco (en su intenci&oacute;n de oraci&oacute;n para este mes de enero),&nbsp; propone a los fieles rezar para reconocer la variedad de carismas dentro de la Iglesia como un <em>"don de Dios"</em> y no como un "motivo de conflicto". Nos unimos a esta intenci&oacute;n: <em>&ldquo;Para avanzar en el camino de la fe necesitamos tambi&eacute;n el di&aacute;logo ecum&eacute;nico con nuestros hermanos y hermanas de otras confesiones y comunidades" </em>(Francisco). Y por otro lado, este 21 de enero de 2024 es el Domingo de la Palabra de Dios. Esta Jornada fue instituida por el Papa Francisco hace cinco a&ntilde;os: <em>&laquo;Establezco que el III domingo del tiempo ordinario est&eacute; dedicado a la celebraci&oacute;n, reflexi&oacute;n y divulgaci&oacute;n de la Palabra de Dios&raquo;</em> (Aperuit illis, n. 3). La iniciativa tiene como objetivo dedicar un domingo al a&ntilde;o a la mayor valoraci&oacute;n de la Palabra de Dios. Siguiendo esta iniciativa, comparto con vosotros mi meditaci&oacute;n sobre las lecturas que propone la liturgia para este Domingo.<br /><br /><em>"Dame la castidad y la continencia, pero no todav&iacute;a."</em> Esta famosa oraci&oacute;n de San Agust&iacute;n capta bien la desgana que tenemos la mayor&iacute;a de nosotros a cambiar nuestras costumbres. Sin embargo, escuchamos exactamente lo contrario cuando los ninivitas (en la primera lectura Jon 3,1-5.10) se arrepienten instant&aacute;neamente ante la predicaci&oacute;n de Jon&aacute;s y los pescadores inmediatamente abandonaron sus redes para seguir a Jes&uacute;s (Mc 1,14-20). Hay una urgencia en cuanto al tiempo y se necesita una respuesta total. Se nos insta a reconocer que nos apremia un nuevo tiempo que requiere respuestas diferentes a las anteriores. Por lo tanto podemos decir que las lecturas de este Domingo nos invitan a la conversi&oacute;n. A conformar nuestras realidades cotidianas, toda nuestra vida, al Reino de Dios inaugurado por Cristo, cuyos valores son la justicia, el amor, la paz, la verdad, la solidaridad, etc.<br /><br />En cierto modo, esa es la misma invitaci&oacute;n que el ap&oacute;stol Pablo hace a los cristianos de Corinto: <em>&laquo;el momento es apremiante, los que tienen mujer vivan como si no la tuvieran; los que lloran, como si no lloraran...&raquo;</em> (1Co 7,29-30). En su predicaci&oacute;n, insiste en que el tiempo se acaba y que nuestra forma habitual de hacer las cosas ya no servir&aacute;. El ap&oacute;stol nos advierte de la tentaci&oacute;n de absolutizar las realidades terrenas, que son pasajeras. En lugar de ello, propone vivir a la luz del Se&ntilde;or Resucitado: <em>&laquo;Hab&eacute;is resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba&raquo; </em>(Col 3,1). De manera similar, Jon&aacute;s profetiza a N&iacute;nive que su destrucci&oacute;n es inminente. Cuando pensamos que el fin est&aacute; cerca, perdemos parte de nuestra inercia hacia el cambio. Hoy escuchamos este tipo de urgencia de quienes estudian el cambio clim&aacute;tico o las causas de la pobreza, la escasez de alimentos, la guerra y las epidemias. Para revertir estos males globales se requiere un cambio profundo en nuestros patrones de vida. A&uacute;n as&iacute;, nos encontramos reacios, ponemos nuestras resistencias y oramos con San Agust&iacute;n: <em>&ldquo;S&iacute;, pero todav&iacute;a no&rdquo;.<br /></em><br />En Marcos (1,14-20) la respuesta de los pescadores es instant&aacute;nea. Efectivamente, participar en el proyecto de Jes&uacute;s, aceptar su llamada, abandonar sus redes es una manera de hablar de lo que se debe dejar atr&aacute;s cuando uno abraza el discipulado radical. Hay ciertas exigencias que asumir, por un lado, ponerse en camino y marchar en pos del Maestro; significa aceptar las exigencias relativas a este seguimiento. Tienen que dejar: redes, casa, familia, &hellip; En definitiva, requiere dejarlo todo para recibirlo todo de &Eacute;l. Por otro lado vemos que los pescadores no abandonan a su familia, como lo demuestran los pr&oacute;ximos episodios del Evangelio. M&aacute;s bien, Jes&uacute;s se convierte en parte de su familia, haciendo de Cafarna&uacute;m su hogar (Marcos 2,1), y los disc&iacute;pulos se convierten en la nueva familia de Jes&uacute;s, reorientando todas las relaciones.<br /><br />El coste de una respuesta tan radical a Jes&uacute;s ya est&aacute; a la vista cuando Marcos introduce la llamada de los primeros disc&iacute;pulos con la noticia de que Juan hab&iacute;a sido arrestado. Para Jes&uacute;s es apremiante que todos conozcan y reconozcan en &Eacute;l el Evangelio de Dios, la Buena Nueva del Reino de la que &Eacute;l es la manifestaci&oacute;n visible y palpable. Para ello comienza su misi&oacute;n escogiendo e invitando a cuatro de sus primeros colaboradores para asegurar la continuidad de su misi&oacute;n: Sim&oacute;n y Andr&eacute;s, por un lado, que, <em>&laquo;inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron&raquo;</em> (Mc 1,18); y Santiago y Juan, por otro lado, que tambi&eacute;n <em>&laquo;dejando en la barca a su padre Zebedeo con los jornaleros, se marcharon en pos de &eacute;l&raquo; </em>&nbsp;(v 20), asoci&aacute;ndose a su proyecto de <em>&laquo;pescar hombres&raquo;</em> para el Reino de Dios.&nbsp; Es un amor apremiante el que hace que los disc&iacute;pulos sigan a Jes&uacute;s al instante. As&iacute; como una pareja crece en el amor y aprende la costosa entrega que se necesita para que ese amor contin&uacute;e floreciendo, tambi&eacute;n los disc&iacute;pulos aprenden la conversi&oacute;n m&aacute;s profunda que se exige a medida que crecen en su relaci&oacute;n de amor radical con el Se&ntilde;or. Entonces no es tanto la amenaza de destrucci&oacute;n lo que nos mueve a convertir nuestros caminos, sino un amor irresistible que transforma nuestro coraz&oacute;n.<br />&#8203;<br />Hoy al igual que sucedi&oacute; con los primeros ap&oacute;stoles, <strong>Jes&uacute;s se dirige a cada uno de nosotros y nos interpela: &iexcl;Necesito pescadores de hombres!...</strong>&iquest;Cu&aacute;l ser&aacute; nuestra respuesta?<strong>.</strong><br /></div>  <div class="paragraph" style="text-align:center;"><strong style="color:rgb(42, 42, 42)"><em>Lecturas</em>:</strong><br /><br /><span style="color:rgb(55, 55, 55)">Jon 3, 1-5. 10</span><br /><span style="color:rgb(55, 55, 55)">1 Cor 7, 29-31</span><br />&#8203;<span style="color:rgb(55, 55, 55)">Mc 1, 14-20</span><br /></div>]]></content:encoded></item></channel></rss>